IMPACIENCIA
1. f. Intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar.
Me encuentro muchos casos en los que la impaciencia mata al jugador de frontenis. No os voy a engañar. El salto del frontenis lúdico al de competición, suele durar unos tres años. El de competicíón en categorías inferiores hasta las más altas, pueden ser otros tres. Y si además, queremos jugar con pelota olímpica, fácil, fácil nos lleva otros tres más. Sí así de crudo.
Cuando propongo nuevos ejercicios a cualquier alumno, a pesar de indicarles que se necesita paciencia, tranquilidad, esfuerzo y constancia, no me hacen mucho caso. Al cuarto golpe se desbaratan, se desesperan, y no se van del frontón porque quedaría muy feo dejarme sólo allí.
Siempre les digo lo mismo: "Imagína que te propongo un ejercicio que no has hecho nunca antes. Si me lo haces perfecto al tercer golpe, te dejo de entrenar. No por nada sino porque me voy al teléfono más cercano y llamo al seleccionador nacional para que te convoque".
He tenido casos de grandes jugadores que durante los cinco primeros minutos del ejercicio minutos estaban desesperados. Las palabras suelen ser: "Esto es imposible, no se puede hacer" y sus gestos me indican la desconfianza hacia lo que está haciendo. Otros miran la raqueta y la pelota y le echan la culpa. Eso sí, cambian la cara cuando dejo de dirigierme a ellos y le hablo a su raqueta. Ya que según parece, esta tiene vida propia y hace y deshace a su antojo, mejor dirigirme a la raqueta que a la persona. El día que una de estas me conteste, me quedaré de piedra.
El aprendizaje lleva mucho de sufrimiento. Y de divertimento también. Os invito a que miréis un entrenamiento desde este punto de vista. Lo disfrutaréis. Y no os desesperéis. Confiad. El resultado llega. Y al final triunfa más la constancia que la habilidad.
Mi gran placer es ver cómo me mira ese jugador cuando en partido le ha salido la jugada que tanto ha entrenado. Ahí se recompensa todo el tiempo dedicado. Una sonrisa de complicidad que vale más que mil palabras y quinientos abrazos.
Pd.- Gracias General por recordarme este tema tan importante.





