Frontenis en el mundo

Presentación del autor

Javier Ribas ha sido Campeón de España de Frontenis y de Paleta Goma. Fue Seleccionador Nacional Sub-22 de Frontenis. Es coeditor de la Revista Frontenis, autor del libro "Las 10 primeras clases de frontenis", coautor del DVD "El revés en el frontenis" y autor de este blog Hablemos de Frontenis.
En la actualidad es Director Técnico de la sección de Frontenis del Club Valenciano de Natación. Tiene en preparación, junto con Jesús Movilla, el DVD "El saque con pelota preolímpica" de próxima aparición.

REVISTA FRONTECNICS año 2

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sábado, 24 de mayo de 2014

Cambio de estrategia

De vez en cuando me voy de vacaciones. O mejor dicho, me tomo un descanso en este blog. Especifíco en este blog porque sigo con el trabajo de la revista, de los cuadernos técnicos del frontenis, del video sobre el saque (ya finalizado) y un largo etc, de actividades relacionadas con el frontenis. 
Es verdad que lo hago porque confío en que si no hay cosas nuevas, os dediquéis un rato a revisar artículos anteriores. Son más de 200. Y como bien dijo un buen amigo mío (tal vez por eso lo dijo), "Javier tus artículos son intemporales", es decir que salvo alguna excepción de algún campeonato o evento, siempre se pueden leer o releer. 
Hoy, simplemente quería dar una pincelada sobre el último partido que jugué. Me divertí como nunca y perdí como siempre. A mi edad ya me puedo permitir estos lujos. Os cuento brevemente. 
Ya sabéis que juego delante. Bueno, pues en el calentamiento - hay que ver cuántas veces os he dicho que este es una parte muy importante del partido porque además de ponernos en marcha, tenemos unos momentos para estudiar al contrario - me fijé que el delantero contrario peloteaba siempre detrás de mí. Me dí cuenta - por los partidos anteriores - que sus compañeros le pegaban durísimo a la pelota. Lo lógico pues es que retrasara su posición. 
¿Qué hice? Pues empezar el partido haciendo unas dejaditas. Flojas, a dos por hora, colocadas sobre la chapa con mucha suavidad. Resultado 8-2 a nuestro favor. Jugar contra bolas a dos por hora no era su especialidad. Eso sí, cuando pillaron el saque nos hicieron un destrozo pues si yo soy lento, mi compañero no se queda a la zaga. No obstante, conseguimos ganar el primer set (15-14). Y luego perder el partido, por supuesto. 
Pero lo que pudimos aprender de aquí, es que si no hacemos esas dejaditas, la paliza que nos hubieran dado hubiera sido descomunal. Si en el calentamiento no hubiera tenido en cuenta la posición del contrario, el destrozo hubiera sido máximo. 
Y los contrarios, pues supieron cambiar de estrategia. Eso no se da en muchas ocasiones. Si se hubieran empeñado en repetir lo mismo sin variantes, entonces el partido habría tenido otro resultado. Así que les felicito. 
¡Siempre,siempre, siempre, aprovechad el calentamiento para aprender algo más sobre el contrario antes de que el contrario os lo haga aprender a bofetadas!

Aprovecho para comentaros - lo pongo en pequeñito para no molestar mucho- que ya están a la venta tanto el DVD sobre el saque en preolímpica como la publicación frontecnics. ¿Y esto último que es? Pues un manual por fascículos en el que explico ejercicios (tanto individuales como en grupos con los que puedes mejorar tu frontenis), además se explica psicología para el frontenis, preparación física, y más cosas.   Ah, y si tienes escuela, te servirá para programar entrenamientos. ¿Se puede pedir más por un precio mínimo? Infórmate en todofrontenis@gmail.com.
Ah, también os dejo un spot que hicimos, y que disfrutamos mucho, aunciando el DVD del frontenis. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

Al César lo que es del César.

Honor y Gloria a Julio (César)
Está claro que cada partido es una experiencia religiosa nueva. Por eso me gusta jugar competición aunque cada día estoy para menos trotes.
Ayer quise matar a mi delegado durante un par de tantos. Cuando acabó el partido tuve que felicitarle porque el marcador le dio la razón.  Esto me vuelve a hacer pensar sobre la obediencia que le debemos a los Delegados. Y que si yo mismo, acostumbrado a dar órdenes, me revuelvo contra una decisión de ellos, ¡qué le ocurrirá a quien nunca haya sido delegado!
Pero bueno, una vez entonado el mea culpa, os describo la situación de la manera más breve posible. Jugaba con un chavalillo (15 años) que puede llegar a ser un fenómeno. Perdimos el primer set, dando guerra, pero con pocas posibilidades. El segundo, con mi compañero bastante más centrado - él jugaba detrás - apuramos más el tiempo pero menos el marcador. Íbamos perdiendo 12-6. De repente oigo a mi delegado decir: ¡¡Cambio!!!  Me quedé helado. ¿Qué más daba? Ya estábamos perdidos.
Sale un jugador de nuestro club bastante más maduro. Como hacía un frío y un aire que pelaba, le costó entrar en juego. ¿Cuánto? hasta el 14-10. Yo aún pensaba salir del frontón y decirle al Delegado que cómo se le ocurría. No porque no fuera adecuado sino porque era totalmente a destiempo (mejor dicho, fuera ya de todo tiempo pues el partido estaba perdido). No obstante, me centré en el partido. No era el momento de pensar en otra cosa.
Bueno, pues ganamos ese set 14-15 y el siguiente, 9-10. Vamos, partido para recordar. Por supuesto, le llamé loco (cariñosamente)  a mi delegado, le pedí disculpas por lo que pensé hacerle tras su decisión y le felicité por el partido ganado. 
Julio sólo me dijo una cosa que me obligó a inclinar mi cabeza frente a él y darle la razón: "Javier, yo les veo en los entrenamientos durante la semana. Sé lo que pueden hacer".  
Honor a  Julio (César) por esta lección de conocimiento.

domingo, 24 de marzo de 2013

Un poco de historia

Cuando en Valencia (España) se pasó de la pelota de tenis a la preolímpica (la primera de ellas), hubo jugadores muy buenos que se retiraron. Era inaceptable. Es verdad que llegamos a romper seis botes de pelotas de tenis en un partido. Y además, el bote de esa pelota de plástico era una locura.
Luego se obligó a todos los clubes a tener frontones de 30 metros. Varios clubes se retiraron. Ellos tenían su "ratonera" y no estaban dispuestos al cambio.
Se pasó de la preolímpica sin presión a la preolímpica con presión. Surgió la VIP. Hubo jugadores de renombre que se retiraron porque no quisieron jugar con esa pelota. Había partidos en los que un jugador potente hacía diez o quince tantos de saque. Eso mataba el espíritu del frontenis.
Más adelante, la gente empezó a hartarse de que en cada partido con VIP se rompieran tres o cuatro botes de pelotas.  Durante varias temporadas. Los jugadores empezaron  a buscar alternativas.
En varias federaciones, por presión de los clubes, cambiaron de marca de pelota e incluso de características de la misma.  En esas federaciones también hubo clubes que dijeron que no querían ese cambio. Ah, y tampoco querían pagar el coste de tres botesde pelotas por entrenamiento.
Ahora estamos en el campeonato de España de preolímpica, con dos marcas homologadas. Y la polémica sigue. Hay quien ha utilizado ambas en función de sus conveniencias. Y sonríe cuando gana y se enfada con la pelota (o con  la federación, o con el contrario, o con su club) cuando pierde. 
No sé cómo acabará esto pero, es bueno recordar la historia.
 
(Por cierto, ¡qué poquitas pelotas VIP se rompen en los campeonatos de España!)
 
Pd.- ¡Enhorabuena al Catarroja porque ha conseguido llevar a dos de sus equipos Ay B a la final de este año!  En la revista Frontenis os contaremos cómo ha ido. Esta mañana me voy a ver la final. Espero disfrutarla mucho. ¿Se jugará con VIP u Oxone?

lunes, 18 de marzo de 2013

¡Angelitoooo!


Bueno, para que no me riña Ramón, os dejo aquí una foto de cuando era pequeño. ¡La de vueltas que da la vida, angelito!  
Me alegra contar con su participación porque sus experiencias deportivas nos pueden enseñar a movernos por una cancha. Unas veces las tendremos en cuenta y otras las rechazaremos pero esta claro que nos ayuda a pensar en qué queremos ser y qué queremos hacer dentro de una pista de frontenis. 

Perdona Ramón por las pequeñas bromas que te voy haciendo pero,..., es el peaje que se paga en este blog. Eso sí, siempre con el máximo cariño (espero no sacarte un ojo sin querer). Gracias por tus aportaciones. Ah, y verás que van sin censuras. 



Hola amigos: Me ha hecho gracia, la broma de Javier, al ponerme esa foto de gran asesino,jaja., nada más lejos de la realidad. Todos tenemos ese aspecto, antes de empezar una partida,jaja
Quiero aclarar en primer lugar, que dentro de la cancha, soy un tipo noble y caballeroso. Suelo empezar a jugar muy tranquilo y según los rivales que tengo, actúo de una forma u otra, siempre con el respeto hacia ellos. Nos conocemos perfectamente todos, y sabemos del pie que cojea cada uno. También he de decir, que los contrarios siempre, me tratan con respeto, aunque si pueden me machacan, aunque sea un abuelete, jeje. No intento justificarme, porque no tengo de que. Me considero un jugador competitivo e intento ganar si puedo, dentro de las reglas deportivas. Un gesto, unas palabras, una mirada, etc del contrario, me hacen ver en un instante, la clase de jugador que es y de la forma que vá a actuar durante la partida. Lo que está claro, es que para que un jugador me saque de la partida, tiene que ser una cosa muy a la vista de toda la gente y que me ofenda de verdad, entonces es cuando paso a la defensiva, atacando. La nobleza, la humildad, la deportividad, son imprescindibles para que una partida, termine sin problemas.

TRUCOS PSICOLÓGICOS: Un truco que utilizaba hace tiempo (cuando era más jóven,jeje) y que hace pensar a los contrarios, consistía en lo siguiente: Siempre he calentado durante media hora, antes de jugar la partida. Corría un poco ante la mirada de los contrarios, hacía algunos ejercicios y desaparecía. Pasados 10 minutos, y ante la vista de ellos, llegaba con la camiseta, cara y cabeza toda mojada (me llevaba una botella pequeña y me la volcaba encima), ¿qué pensarían los contrarios? ¡joer, este tío se ha machacado antes de jugar, cuidado con él¡. En cierta manera, hace mucho que pensar al contrario y si aún sigues moviéndote delante de ellos,..la puntilla cerebral.
Otro truco psicológico, que hacía pensar al contrario, consistía en que me colocaba en cada tobillo para calentar antes de la partida, unas tobilleras de 1kg. Antes de terminar los 5 minutos de calentamiento, me salía a la contracancha, me quitaba las tobilleras a la vista de ellos, e inmediatamente salía disparado, haciendo un esprint por la contracancha de ida y vuelta a lo largo de todo el frontón. Yo creo que los contrarios pensarían: ¡vaya fantasma ó esta colocado,ó está muy fuerte, que es lo que quería yó que pensaran,jaja¡.
CONSEJO: Lo llevo a cabo, desde hace unos 15 años y me va bastante bien. Es relacionado con la alimentación. El sábado, la partida empieza a las 4 e independientemente si juego la primera, segunda ó tercera partida, siempre hago y como lo mismo. A las 2 de la tarde, dos horas antes de empezar la primera partida, ya he comido. Mi menú es el siguiente: Un plato grande de macarrones, con tomate natural, atún, cebolla y queso rayado. Una rebanada de pan, medio vaso de vino tinto y de postre un plátano. A las 2.45, yá en el frontón, me voy al servicio y…..evacuación vía rectal,jaja. Si juego la primera, ya estoy a punto. Si juego la segunda, cuando falta media hora más o menos para terminar, me como dos o tres galletas y medio plátano. Si juego la tercera, cuando empieza la segunda, me como 4 nueces y medio plátano. De momento, la cosa funciona. Y una cosa muy importante: bebo agua ó bebida isotónica, antes, durante y después de las partidas.
ANÉCDOTA: Fué muy especial y alegre para mí, porque no me equivoqué. En mi estancia con el frontenis Castellón en división de honor, nos desplazamos a Geldo. Decir de ellos, que era un equipo con el que manteníamos una gran amistad y particularmente aún más. El delegado contrario, muy amigo mío, me comentó que debutaba un chiquillo de 14 años, de delantero. Le dije, que lo pusiera contra mi compañero y un servidor. Así lo hizo. Empezó la partida y el chico por los nervios fallaba muchas pelotas fáciles. Con un 10 a 1 a favor nuestro, pedí un minuto. Me acerqué a él y le dije que estuviera tranquilo y que jugara lo que el sabía a tope, sin miedo. Me dice el chico,:¡ oiga, que usted no falla ni una! (me hablaba de usted). La cuestión, es que le radie todas las jugadas, a doble, al rincón, al pasillo y el chavalín iba como una moto,jaja. Se tranquilizó totalmente y al acabar la partida, nos dimos un gran abrazo, ante el aplauso de todos. Le dije, que era un gran jugador y que pronto sería uno de los grandes. Le regalé una raqueta nueva, firmándole la funda. Hoy ese chico, está entre los 5 mejores jugadores del ranking de división de honor.
Seguiremos…..

lunes, 25 de julio de 2011

Ocho negritos...

Ocho jugadores de frontenis formaban un equipo. Llegó un dia en el que uno se lesionó. Y quedaron siete. Vino un jovencillo que le gustaba este deporte y les preguntó si podía jugar con ellos. No le dejaron pues no tenía buen nivel.
Otro de los del equipo se enfadó porque le sentaron un fin de semana en el banquillo. Y quedaron seis. Uno del pueblo les vio jugar y pidió entrar en el equipo. No le dejaron porque les rompía las parejas.
Quedaron cinco cuando al más veterano le cambiaron de destino y se fue a otra ciudad. 
Admitieron, esta vez sí, a otro chaval nuevo para jugar. Pero sólo hasta que otro de los antiguos se fué al paro y no pudo pagar la cuota del frontón. Tiraron al chaval nuevo porque así jugaban siempre dos parejas.
Uno de los cuatro que quedaban se enfadó porque perdía siempre todos los partidos. Y quedaron tres. Buscaron a uno más para jugar pero no lo encontraron. Así se deshizo ese equipo. "Es que el frontenis no interesa..."

domingo, 26 de junio de 2011

Pues no debo parecer tan mayor...

Me encanta esto del frontenis. Para qué negarlo. Os cuento la última anécdota porque tiene su enjundia. Resulta que un compañero mío del club me pide si le puedo sustituir una jornada en el campeonato de veteranos que se celebra aquí en Valencia. Bueno, me hace ilusión y le digo que sí. Me hacen licencia y todo y yo me voy a jugar al frontón en el que se debe disputar el partido. A unos quince Km. de Valencia. Al entrar en el frontón en el que se debía jugar el partido, saludo a todos los veteranos que hay por allí. Les conozco a casi todos. Se está jugando el partido anterior al nuestro. Cuando acaba, el árbitro me ve,  nos saludamos: .
"Hola Javier, ¿cómo va todo?"
"Muy bien, gracias. Veo que estás al pié del cañón..."
" Sí, ya sabes, toda la vida en esto, y no lo dejo..."
Tras las frases de cortesía, el árbitro empieza a rellenar el acta del partido que se va a disputar.
"Por favor, DNI´s (en España es el documento de acreditación personal)
Yo le digo: "Apunta el número..."
"No, no, me lo tienes que enseñar..."
"Pues no lo llevo encima..."
"...Pues no puedes jugar..."
"Pero hombre, coño, que sabes quien soy..."
"La normativa es la normativa..."
La verdad, ni discutí. Di media vuelta y me fuí. ¿Para qué me voy a calentar? Los contrarios le pidieron al árbitro que nos dejara jugar. La respuesta fue la misma. No.
También hace un mes- me lo contaron allí mismo - no permitieron jugar a dos veteranos que son gemelos - idénticos, tanto que jugando no se distinguen - porque uno de ellos no llevaba el DNI. A pesar de las insistencias de todos, indicándole al árbitro que esa misma pareja lleva inscribiéndose en el campeonato de Veteranos durante los últimos cinco años. Se le pidió al árbitro que se fijara un poco en ambos, que son exactamente iguales, pero el árbitro se mantuvo inamovible su decisión. Sin DNI no se juega.
En fin, que no jugué. Me voy convencido de que mi amigo el árbitró pensó que no tengo más de cuarenta años y que por eso no presenté el DNI. ¡Mi físico no delata mi edad...!
Así me dormí esa noche, agradeciéndole a la madre naturaleza este cuerpo bendito que Dios me ha dado...

sábado, 9 de abril de 2011

La gran excusa

Hemos hablado sobre muchos de los factores que influyen en un partido: la cancha, el jugador, la pelota, los contrarios, el compañero, el técnico..., y nos quedan algunos más  que también participan en el espectáculo del frontenis.
En el Campeonato de España de frontenis modalidad preolímpica 2011, en el partido para el tercer y cuarto puesto, entre los Catarrojas A (Frias-Martínez) y Catarroja C (Abel e Iván) se llegó al final del partido con ventaja de dos puntos a favor del Catarroja A. Saca el Catarroja B y hace tanto directo. Están a un sólo punto de diferencia. Cuando se dispone a sacar rápidamente el Catarroja B, y antes de que el delantero bote la pelota, el árbitro dice que se ha acabado el tiempo y que el  partido ha finalizado, dando por ganador al Catarroja A. La decisión arbitral, polémica, provocó mucho ruido en las gradas. Al árbitro le dijeron de todo.
Más tarde, hablando con uno de los árbitros presentes en el público, me explicó la anécdota que circula en los medios arbitrales sobre cómo una persona puede ser elegida para ser árbitro: 

"Juansin Miedo, quería ser árbitro de frontenis. Creía estar preparado y pensó que lo mejor era presentarse a los exámenes de cualificación. Acudió a su Federación y solicito los papeles. La secretaria,  tras apuntar sus datos, se giró hacia su compañera de trabajo y le gritó: 
- Ya está aquí el imbécil del Juansín para apuntarse a árbitro de frontenis
Juansín al oírla se encaró con la secretaria, indignado: 
- Oiga, ¿Cómo se atreve usted a decirme eso? Es usted  prepotente e idiota... 
Sin inmutarse, la secretaria le dijo a Juansín: 
- Lo siento pero usted no vale para árbitro...- y rechazó su solicitud. "

Esta es la parte dura de los árbitros. Tienen que tener una capacidad de aguante  y autocontrol increíble porque en algún momento, seguro, les vamos a buscar más allá de sus límites...(como dice Movilla).

jueves, 2 de diciembre de 2010

Todo por amor


Nadie te quiere como yo. A tu lado siempre me he sentido acompañado. Sólo tú me das seguridad. Los demás me dicen que te abandone, que me aparte de tí. Pero no lo voy a hacer. No puedo estar equivocado. Contigo he pasado los últimos veinte años. Juntos hemos vivido alegrías y tristezas. Cuando las cosas no iban bien, te miraba, me acercaba a tí y sabía que nunca me abandonarías, que siempre estarías allí, en el mismo sitio, dándome seguridad. Y cuando todo se ponía a mi favor, tú eras mi estandarte, mi lugar a proteger, mi bastión. Nadie me separaría de tí.
Pero ahora, en estos tiempos que corren, me llaman anticuado, dicen que ya no sirvo para nada, que lo mío es caduco. Me empujan a abandonarte, a dejarte de lado. Incluso me tildan de cobarde. Pero yo soy fiel a mis principios y nunca te dejaré atrás. Quiero que sepas que te quiero número siete. Siempre he estado a tu lado. Los nuevos tiempos quieren empujarme a que juegue en el número seis, más rápido, más agresivo, al aire, pero yo no lo haré. Siempre estaré ahí, contigo, número siete, aunque no juegue al aire, a pesar de ir de cabeza, incluso aunque abandone a mi delantero y no le cubra. Todo por tí. Prefiero estar contigo número siete. Te quiero.
Siempre tuyo
Julen Amorado.

martes, 23 de noviembre de 2010

La zanja


Estimados amigos:

Es un placer, una satisfacción y un descanso (me ayuda a trabajar menos) presentaros una nueva parábola de Jose Carlos. Anteriormente ya nos ofreció "la caja de herramientas" - podéis verla en la sección de "los mas leidos" - y tuvo (tiene) una gran acogida. Esta vez da una vuelta de tuerca más a la psicología del entrenamiento. Trata de poner luz a esas zonas oscuras que tenemos los deportistas. Disfrutarla.

Pd.- A Dinamita Rocky ya le pillaré. Por su culpa aún estoy riéndome desde ayer. ¡Vaya blog descacharrante que tiene (por su fondo y su forma). Humor, hmmm...¡qué arte tan difícil! Os adelanto que la próxima entrada en este blog tratará sobre Julen Amorado.


LA ZANJA by Jose Carlos

En los comienzos cualquier esfuerzo que se haga, independientemente de su dirección, reporta avances significativos y a corto plazo, pero “la pregunta del millón” viene a continuación, ¿cuál es el siguiente paso? Pues …. seguir dedicándole tiempo y esfuerzo. Esto no varía, ya lo hemos dicho y no queda otra. La diferencia la marca en qué o a qué dedicamos ese esfuerzo.

Hay muchos que caen en “el síndrome de la zanja”. Como el esfuerzo dedicado en alguna área concreta les ha reportado progreso y satisfacción, siguen invirtiendo en lo mismo. Se aferran a lo que les ha funcionado y parece que no conciben otra manera de mejorar. Se esfuerzan más y más, trabajando duro pero sin darse cuenta que recorren el mismo camino de ida y vuelta y que cada vez hacen más huella, se van hundiendo más y más hasta que no se les ve ni la cabeza y pierden de vista el resto del horizonte.

Dentro de los que viven en las zanjas, yo distinguiría tres grupos: los inconscientes satisfechos (creen que lo están haciendo bien y no conciben otro frontenis), los especialistas (son conscientes de que habitan en la zanja, pero buscan explotar esas virtudes. Son un verdadero peligro si en un partido te “enredan” en su juego) y los insatisfechos (estos quieren progresar pero insisten en lo mismo en busca de “esa mejora” que nunca acaba de satisfacerles por completo).

Hay gente que disfruta y vive feliz estando en su zanja, independientemente de cual sea. Es el tipo de frontenis que les gusta, con el que disfrutan y no echan nada en falta. ¡Fenomenal!, estamos en esto para disfrutar. Pero para los “insatisfechos” que se esfuerzan sin obtener los resultados deseados, yo les planteo el siguiente paradigma:

“Siempre que pasa lo mismo y yo respondo con lo mismo, el resultado es siempre el mismo”

y estábamos en que el resultado no nos gustaba del todo ¿no? Es por ello que a este grupo (a los otros también, seguro que disfrutarían incluso más) les propongo que levanten la cabeza y sean conscientes de que hay “mucho más campo que explorar y recorrer fuera de su zanja”.

De las zanjas, la más conocida, y la más peligrosa (la que más “engancha” y la más difícil de salir, debe tener algún lado oscuro que atrae), es la de la fuerza / potencia. Para sus “habitantes”, el pegar más fuerte es la única o más rentable manera de progresar, pero la mayoría de ellos hace ya tiempo que “pegan” de sobra como para darle la velocidad y atrasar la pelota más de lo, en buena lógica para el resto de mortales, necesario. Si aún no están satisfechos, igual lo que falta no es más fuerza si no “solamente todo lo demás”.

A los de este grupo les recordaría una de las frases que repite Javier:

POTENCIA SIN CONTROL = EMBARAZO SEGURO.

Para finalizar, “mi visión” (después de semejante “filílica” toca mojarse) sobre cual podría ser la manera más lógica de progresar es:

1º CONTROL, luego VARIEDAD y por último POTENCIA

Fuera aparte de las aportaciones propias de las dos primeras fases, estas sirven de catalizador para cuando pasamos a la potencia. Soy de la firme opinión que al introducir la potencia tras las dos primeras etapas mencionadas, los resultados se ven multiplicados respecto a no resistirse a “la tentación” de empezar desde el principio a pegarle cuanto más fuerte mejor.

Cuando se generaliza es cuando se cometen más errores, pero yo incluso iría más lejos y diría que los que empiecen por la potencia van a tener más dificultades para completar “su frontenis” y van a tener durante algún tiempo un handicap en contra en las competiciones que disputen.

Que “la fuerza” nos acompañe, si … ¡pero que no sea lo único que llevemos en la mochila para este viaje!

domingo, 19 de septiembre de 2010

La caja de herramientas


No puedo evitarlo, lo siento. Esta entrada no es mía. Es de uno de los lectores habituales de este blog. Concretamente de Jose Carlos. Me ha parecido genial como metáfora. Explica y resume perfectamente lo que intento transmitir desde esta bitácora. Y aunque en esta entrada quería hablar sobre una propuesta interesantísima de "Administreitor" sobre "ser uno con la pelota" creo que me disculpará si lo dejo para la siguiente. Ahí va lo que nos ha contado Jose Carlos. (Cada día escribe mejor, por cierto). Gracias Jose y perdona el plagio total pero es que tu nota merece un lugar destacado.


Para mi los deportistas (¡y los que no también!) es como si tuvieran una caja de herramientas que las van usando según las situaciones y sus preferencias.

Esa caja puede estar más o menos llena de herramientas y las que tiene pueden estar más o menos usadas y en buen o mal estado de uso.

Los entrenamientos son para, además de disfrutar, ir incorporando nuevas herramientas, aprender cómo, cuándo y para qué se usan, ajustar y poner a punto las que todavía no dominan y mantener en buen uso sus preferidas.

Para llevar a cabo todo lo anterior, hace falta un entrenamiento planificado buscando una serie de objetivos y un entrenador que objetivamente proponga y corrija a los jugadores con ejercicios y situaciones apropiadas de forma repetitiva, que de alguna manera sea insistente (vulgo pelma) hasta la saciedad y no ceda en las pretensiones de la mayor parte de los jugadores que lo que de verdad les gustaría es convertir el entrenamiento en una pachanga, más o menos seria / competitiva, de partidos.

Cuando los entrenamientos se convierten en una sesión continua de partidos, a todos nos sale la vena competitiva y el objetivo se convierte en ganar, lo de aprender y mejorar pasa al último plano allá por donde se pierde el horizonte. Para ello empleamos nuestras herramientas preferidas con nuestro estilo habitual que es con el que más cómodos estamos y en el que más confiamos. No hay espacio si quiera para hacer ajustes y ya de incorporar nuevas ni hablamos.

La perversión del método (o no método) es cuando además aplicamos lo del “rey de la pista” (quien gana sigue jugando). Con esto fomentamos la competitividad y una de las consecuencias es que quien más necesita progresar (en principio los que pierden sistemáticamente) es quien menos practica, ¡el colmo!

Volviendo a Pepe Gafuerte, si miramos dentro de su caja encontramos un buen conjunto de mazas, martillos pilones y similares. Su preferida es la maza de 20 kilos que ni el mismísimo Thor puede con ella y la verdad es que cuando más disfruta es echando paredes. De hecho tiene buenas marcas en metros lineales derribados por minuto, pero muchas veces se acaban las paredes y lo que toca es arreglar un televisor. Mira dentro de su caja y lo más apañado que encuentra es un martillo de carpintero y empieza el arreglo tratando de abrir la tapa con la punta de sacar clavos. El resultado suele ser siempre el mismo ¡un desastre!

Él sabe que tendría que ir a una ferretería y empezar por comprarse un juego de destornilladores, pero mira un poco a lo lejos y vuelve a ver “más pared”. Se le alegra la cara y para olvidarse del reciente fracaso coge una maza en cada mano y va como loco “a la faena” que es lo que le hace feliz.

Pepe, sus tres compañeros, que tampoco “se salvan”, y todo el mundo necesitamos un entrenador que no sea un mero “canchero” y ejerza de tal “con fundamento” (nos proponga “comprar” nuevas herramientas, a cada cual las suyas), nos anime, nos haga perseverar cuando nada funcione (todo el que lo intente pasará por este punto) y nos susurre al oído mensajes que nos indiquen el camino y sirvan de acicate ¿Cuál podría servir para Pepe? Pues yo creo que, como dicen los navarros, “más vale maña que maño” podría servirle.

jueves, 22 de julio de 2010

Una ayudita, please.


Ante todo dar las gracias a quienes nos "ilustran" con sus preguntas- respuestas. Nos dan vidilla en este blog. Prometo que me leeré todos los post y haré recolecta de todas las cuestiones que se han planteado aquí. Pero como estamos casi en periodo vacacional, es algo que dejaré para la vuelta de vacaciones y así tendré continuidad en mis entradas (hace mucho calor como para ponerse a pensar ahora).
No obstante, para que no nos quedemos relajados, os voy a contar la historia del joven Juansin Cabeza. Juansin, desde pequeñito, era un chaval muy coordinado, que valía para cualquier deporte. Y tuvo la suerte de enamorarse del frontenis. Descubrió un nuevo mundo difícil de explicar. Se dedicó con ahínco a conocer todas sus interioridades. Miró, estudió e imitó a las mejores raquetas de este deporte. No había golpe que le fuera esquivo. En breve tiempo consiguió realizar con soltura todas las jugadas conocidas. Sorprendió a propios y extraños con sus avances. Era un espectáculo verle jugar.Tan jovencito y con esas capacidades...
Pero más aún sorprendió cuando comenzó a participar en los diversos circuitos de los campeonatos nacionales. Siempre conseguía hacer un partido en el que despertaba los mejores aplausos del público. Pero no consiguió nunca una clasificación excelente. Merodeaba los primeros puestos, un poquito más y sería el número uno. Pero nunca lo consiguió. Su frustración fue tan grande que llegó a abandonar la práctica de frontenis de competición. Desanimado, resolvió que nunca alcanzaría el ansiado oro. Así que dejó este deporte. O por lo menos, se salió del circuito. No quiso competir nunca más.
Juansin Cabeza aún es capaz de realizar las jugadas más arriesgadas, las de mayor dificultad técnica pero le es imposible jugar un partido. No soporta la presión. Cuando llega al final , un miedo exacerbado le recorre toda la espina dorsal y se agarrota. Sus músculos dejan de funcionar, se le acelera el corazón y su pensamiento recurrente es "Voy a perder".
Aún es joven, aún le quedan años de juego. ¿Podemos ayudarle?

martes, 1 de diciembre de 2009

Deseos (y II)

Aquí os dejo la segunda, y última, parte del relato que empezó en el post anterior. Espero que os guste.
-¡Hirónicus!, ¿que has hecho?
- Concederte el deseo mi amo.
-¡Pero no era esto, no era así!
- No te entiendo amo, has quedado Campeón del Mundo y pasarás a la historia.
Pepín no quiso discutir más tal vez por no tener que oír explicaciones que no le iban a gustar. Tomo una decisión.
-¿Puedo pedir otro deseo?
-Por supuesto - Hirónicus se sintió aliviado pues necesitaba ir haciendo méritos para alcanzar su grado de Gran Genio.
- ¡Quiero ser famoso y conocido en el mundo del frontenis! – afirmó con rotundidad Pepín. Hirónicus se tomó esta vez más tiempo para meditar. Tenía la sensación de que su actual amo, Pepín Tamalo, no estaba muy contento con su anterior actuación. Y los informes tenían que ser buenos. El fútbol le esperaba.
-¡Concedido!
De nuevo se vio rodeado de esa neblina densa que hizo desaparecer todo lo que había a su alrededor. Esta vez el marcador, con más lentitud, reflejó sus cifras, pero ahora en orden ascendente…2009,2010,…, Pepín estaba más tranquilo que en el cambio temporal anterior. Ir hacia delante, hacia el futuro, daba tiempo a asentar sus tareas como jugador de frontenis, buena señal.
Tras alcanzar el 2018 el contador de años se detuvo. Pepín ya sabía que debía esperar a que la niebla se disipara. Poco a poco vislumbró su entorno.¡No puede ser, no puede ser! Distinguió con claridad el diminuto habitáculo en que se encontraba. La luz proveniente de la pequeña ventana protegida por una reja, le hizo comprender que estaba encerrado en una celda carcelaria. Abatido, se apoyó en la pared, y lloró. ¡Esto es una locura!
Oyó pasos fuera de la celda
- ¡Oiga, oiga!
- Ya voy, Tamalo, venía a verte. Te traigo el periódico de hoy. ¡Vaya algarabía que has montado!. Ahí fuera está lleno de periodistas y cámaras de televisión esperando alguna noticia sobre ti. La foto de portada no te favorece.
Pepín se quedó pasmado. Allí estaba él, eso sí, más avejentado y desaliñado, vestido con ropa deportiva. Leyó el artículo con verdadera ansia.
Madrid, 28 de Mayo de 2018
Pepín Tamalo, el asesino del frontenis
Ha sido detenido el jugador de frontenis Pepín Tamalo, que en el transcurso de una trifulca mató a un hombre y envió al hospital a varios. El arma homicida, una raqueta, se encuentra en el depósito del juzgado de 1ª instancia de la capital.Pepín Tamalo, jugador del Club Frontenis La Panda, disputaba ayer Sábado el partido de frontenis decisivo para la permanencia o el descenso de su equipo en tercera categoría, contra el Frontenis Club Madriles. Tras perder el encuentro, Pepín salió del frontón para dirigirse al vestuario. El mismo espectador que durante el partido, y en varias ocasiones, había estado gritándole: “¡Abuelo, que ya estás mayor, retírate!” aprovechó que Tamalo pasaba por su lado para seguir con sus gritos: “Abuela, que ya se veía venir, has arruinado a este club, deja paso a los jóvenes, ya te deberías haber retirado…” A pesar de que Pepín Tamalo hizo caso omiso a las voces, el espectador le siguió increpando. De repente, el jugador giró sobre sí mismo y sin mediar palabra, levantó la raqueta y le dio con ella un fuerte golpe en la cabeza al incitador. Seco, duro, sin contemplaciones. El hombre cayó desplomado. El público, al verlo, se lanzó sobre Pepín quien siguió repartiendo mandobles a diestro y siniestro. El resultado, un muerto y siete heridos.Preguntados sus compañeros de equipo, todos destacan que a pesar de sus prontos y mal carácter en algún momento, nadie esperaba lo ocurrido. Sí que se ponía un poco bravo al no ser alineado pero llevaba en el club muchos años y no querían hacerle de menos. Este año pensaban retirarle y no, no le habían dicho nada pero era bastante posible que alguien le hubiera avisado. Por eso quiso jugar este último partido. No pudimos decirle que no. Nos equivocamos. Esto ya no tiene vuelta atrás. Ya ve el resultado de todo esto: ¡Hemos descendido!
Tras leer la noticia, Pepín quedó abatido. ¡No era posible! ¿Cómo había llegado hasta allí? Años de dedicación a este deporte para acabar así, perdiendo en las últimas categorías contra el Club Madriles…¡Dios mío, qué locura!
-¡Hirónicus, Hirónicus, canalla, ¿donde estás?!
Pepín vio debajo del catre el reflejo que ya conocía de la lámpara maravillosa. Se abalanzó sobre ella y la frotó con ímpetu. Quería salir de allí cuanto antes. El proceso de aparición de Hirónicus ya lo conocemos.
- Hola mi amo, ¿estás satisfecho conmigo?
El amo pensó que si en ese momento hubiera tenido la raqueta asesina en la mano, le hubieran enviado directo al infierno. Tal vez ese fuera el castigo por matar genios de la lámpara maravillosa.
- ¿Pero que has hecho conmigo?
- Lo que tú me pediste, hacerte famoso. Ahora te conoce todo el mundo del frontenis.
Pepín deseó hacer desparecer a Hirónicus pero entonces se quedaría allí para toda la vida, encerrado. Respiró hondo, meditó un ínstante y dijo:
- Por favor, Hirónicus, quiero olvidarme de triunfos, de medallas, de reconocimientos, sólo quiero disfrutar con esto del frontenis que es a fin de cuentas lo que siempre deseé y…dejar alguna huella, aunque sea pequeñita…Esta vez el genio no dudó. De inmediato, sorprendiendo a Pepín, gritó con fuerza:
- ¡Concedido!
Tras el mágico proceso de la niebla, de la pérdida de visión de los alrededores, el marcador y todo eso que ya nos es habitual, Pepín se vio de nuevo en su vestuario, en el que se abrochaba las zapatillas. Estaba sólo. Terminó de atarse la segunda, para evitar lesiones, y abrió la puerta del vestuario que daba acceso al frontón, esperando ver a sus compañeros de partido. Pero le recibió un vocerío de animosos e ilusionados chavales de varias edades
- ¡Venga profe, que hoy llegas tarde! ¿Hoy jugamos partidillos?
Pepín sonrió. Entendió perfectamente lo ocurrido. Con voz atronadora se dirigió a los jóvenes y les dijo:
-¡De partidos nada! Vamos a entrenar en serio. Así que de entrada, dejar las raquetas y a correr. El camino en el frontenis de competición es muy duro. Nos queda mucho camino por andar.
FIN

sábado, 28 de noviembre de 2009

Deseos (I)

Habrá que desentumecer un poco los músculos. Así que ahí va, como dice Jesús Movilla, empujemos más allá los límites del frotenis. Espero que os guste.
Tal vez una noche tranquila para contar a vuestros niños...

Deseos

Sentado en el banco del vestuario se inclinó para abrocharse los cordones de las zapatillas. Ya había sufrido un par de esguinces por seguir la moda de llevarlas sin atar y aprendió la lección después de estar dos meses inactivo debido a las lesiones. Hoy volvía a la competición en la segunda categoría del frontenis de su Comunidad.
Tras anudar la primera y al cambiar de pie, le llamó la atención un brillo que venía de debajo del banco, en la esquina del fondo. Se levantó y acercó hasta allí. Vio un objeto metálico que proyectaba el reflejo de la luz blanquecina del vestuario. Lo cogió. Comprobó con sorpresa que tenía la misma forma de las lámparas maravillosas que tantas veces había leído en los cuentos infantiles. No pudo resistir la tentación. La frotó con la mano.
“¿Será posible que…” no acabó de hacerse la pregunta. De repente se apagó la luz del vestuario y una humareda amarillenta y fosforescente inundó toda la habitación. Quedó petrificado. Inmóvil. Más aún cuando entre la neblina empezó a vislumbrar la sombra de un ser orondo y vestido a lo árabe, que le miraba fijamente. Iba desnudo de cintura para arriba.
Nuestro jugador, Pepín Tamalo, asustado, sólo se le ocurrió preguntar con voz trémula:
- ¿Vas a ducharte?
El fantasma o lo que fuera, le miró con sorna.
- ¿Tan mal huelo? – sin esperar respuesta prosiguió – Soy el genio de la lámpara maravillosa del frontón, me llamo Hironicus, vivo aquí, en este vestuario húmedo y feo y puedo concederte tres deseos.
Pepín, aún no repuesto del susto pero con incontenible curiosidad preguntó:
- ¿Puedo pedir cualquier cosa?
- Sólo si está relacionada con el frontenis. Soy un genio de segunda en prácticas, de momento sólo puedo moverme en este deporte amateur y minoritario y mis atribuciones no llegan a más. Para conceder sobre otros asuntos más importantes como el fútbol o el golf, tendré que pasar unos siglos con pequeños poderes. Eres mi primer caso y voy a tratar de complacerte al máximo. Pero sólo en asuntos relacionados con el frontenis. Pide, pide…
Pepín no dudo ni un momento. Por fin obtendría de forma rápida el deseo más ansiado durante toda su vida deportiva. Casi gritando, ilusionado con la expectativa, le dijo al genio:
- ¡Quiero ser el mejor del Mundo en frontenis!
El inexperto Hirónicus, meditó un momento. No mucho, la verdad, pues tampoco quería dejar una imagen de genio dubitativo en su primer interlocutor, que luego las referencias no serían buenas. Sonrió y dijo:
- ¡Concedido!
En ese instante Pepín sintió como toda la neblina que envolvía el vestuario empezó a concentrarse en torno a él. Perdió la visión de su entorno. Tan solo veía como un marcador de luces llamativas iba cambiando de números en orden descendente. 2009, 2008, 2005,…Al principio los números cambiaban con velocidad, casi no podía distinguirlos. Comprendió que era un indicador de tiempo. A la altura de 1980 la cuenta atrás se hizo más lenta. Esperó. De vez en cuando, rondando el 1940, el número permanecía fijo en el marcador un poco más de tiempo, como si alguien estuviera meditando sobre ese año. Pero siguió su inexorable descenso. Hasta que finalmente, en 1916, se paró.
La niebla desapareció de repente y Pepín se encontró en mitad de un destartalado frontón, de dimensiones reducidas, con una antigua raqueta de madera en las manos y viendo que una pelota de tenis venía hacia él. No le dio tiempo a pensar. Su instinto deportivo le hizo golpearla hacia la pared frontal. Le pegó fuerte. Oyó un oh, que debía venir desde las supuestas gradas, y a continuación una ovación cerrada. Otro jugador, que debía ser su compañero, se abalanzó sobre él, dándole un fuerte abrazo.
- Bien, pendejo, que callado te lo tenías. ¿Estás mareado?
Su interlocutor le sujetó con ambas manos la cara. Pepín estaba blanco como la cera. No podía casi hablar.
-¿Dónde estoy?
- Pepín, soy Fernando Torreblanca, estás en mi frontón, en la calle Guadalajara nº 104, aquí en México.
La cara de alelado de Pepín obligó a D. Fernando a seguir hablándole, como si lo hiciera con un extraño.
- ¿No te acuerdas? Hemos quedado a jugar en mi casa, como tenía las manos hinchadas de tanto pegarle a la pelota esa de cuero, que parece una piedra, decidimos jugar con estas raquetas de tenis, aquí en el frontón. Nos hemos apostado unos pesos y hemos vencido….Esto del frontón con la raqueta es muy divertido. Le podemos llamar tenis-frontón.
Pepín que empezó a asumir la situación, miró a D. Fernando y en tono un poco irónico dejó caer:
- ¿Y porqué no frontenis?
D. Fernando sonrió:
- No está mal, acabamos de jugar el primer partido de frontontenis del Mundo. Y hemos ganado. Somos los campeones. Pasaremos a la historia. Me quedo con el Copyright de la palabreja esta.
No quiso escuchar más. Pepín se alejó cabizbajo hacia lo que podía ser el sitio donde tomar una ducha que le aclarara las ideas. Nada más entrar vio en el fondo de la habitación su lámpara maravillosa. La frotó con rabia.

Continuará