Frontenis en el mundo

Presentación del autor

Javier Ribas ha sido Campeón de España de Frontenis y de Paleta Goma. Fue Seleccionador Nacional Sub-22 de Frontenis. Es coeditor de la Revista Frontenis, autor del libro "Las 10 primeras clases de frontenis", coautor del DVD "El revés en el frontenis" y autor de este blog Hablemos de Frontenis.
En la actualidad es Director Técnico de la sección de Frontenis del Club Valenciano de Natación. Tiene en preparación, junto con Jesús Movilla, el DVD "El saque con pelota preolímpica" de próxima aparición.

REVISTA FRONTECNICS año 2

REVISTA FRONTECNICS año 2
HAZ TU RESERVA YA EN todo.frontenis@gmail.com

Si te gusta este blog, dale al me gusta. Nos ayuda a la difusión del frontenis

Mostrando entradas con la etiqueta psicologia frontenis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicologia frontenis. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de febrero de 2014

Ejercicios para el desequilibrio en una escuela de frontenis

Cuando me llega algún correo pidiendo ayuda con el frontenis, reconozco que me encanta. Si además la respuesta sirve también para todos, pues entonces disfruto más aún.
 
Un entrenador me envió el siguiente e-mail:
Hola Javier, ¿Como va todo? te escribo porque estoy entrenando a un grupo de 10 niños de entre 13 y 15 años de edad y he empezado a impartirles sesiones de olímpica, y he notado un brusco descenso de la motivación en las sesiones debido a la dificultad que les supone controlar la nueva bola, incluso algunos de ellos empiezan a rechazarla por no verse capaces, he pensado en hacerles sesiones partidas con ambas bolas para ir introduciendo, pero no se muy bien que hacer. Es por esto que te pido auxilio por tu experiencia en la materia y si pudieras darme algunas directrices a seguir para iniciarlos en la olímpica me sería de gran ayuda. Un abrazo y espero tu respuesta.
Esto es muy habitual. Distintas edades, distintas corpulencias y variados ritmos de aprendizaje en una misma sesión. No es fácil equilibrar todo esto.
Así que tras cruzarnos algunos e-mails, os adjunto las propuestas que le hice por si os sirven en algún momento, tanto para los entrenamientos con chavales como si algún dia tenéis que jugar con alguien de menor nivel y queréis pasároslo bien.
 
Si consideras que aprender a olimpica es bueno para tus jugadores debes seguir introduciéndola. Bueno, hasta aquí ya lo sabes ( y ahora yo también). Así que nos arremangamos y vamos a la faena.
Para poder trabajar con varios niveles a la vez en una sesión y que no se te vengan algunos abajo, hay que ofrecer distintos niveles a cada uno mientras que juegan todos a la vez. ¿Cómo? Es fácil pero te obligará a programar bien un entrenamiento en función del nivel de tus jugadores. Te pongo un ejemplo:
Grupo de los que juegan mucho y grupo de los que juegan menos.
Vamos a mejorar el revés de quienes juegan mucho y a los de menor nivel vamos a enseñarles a golpear la pelota. Todos a la vez.
Bueno pues los primeros deberán pegarle siempre de revés, vaya donde vaya la pelota, siempre a un bote y jugaran contra los de menor nivel, pero estos pueden pegarle al segundo, tercer o cuarto bote. Y además pueden hacer así partido. Contando. Le das esta ventaja a quienes menos juegan. Y por tanto, se pueden divertir. Y a los buenos les pides un sobresfuerzo.
Otro ejemplo: Jugar dos más flojitos contra uno de los buenos. Otro: los buenos no pueden tirar mates ni dobles paredes.
Y así se podrían hacer cientos de ejercicios que denominaremos "para el desequilibrio". El premio para los más flojos es que al cabo de un tiempo (cuando mejoren) podrán darle a la pelota a un bote. Y los buenos, si les gusta competitr, se van a entregar a tope para que no les ganen.
No sé si el concepto te ha quedado claro. Si no es así quedamos un dia por video conferencia y lo comentamos con más profundidad. Si aplicas bien esto tus chavales se motivarán. Seguro. Yo lo hacía.
Y finalmente, es importante que sepas que algunos se te irán, pero te vendrán otros. Y que como bien sabes, una escuela no es una guardería donde los padres aparcan los niños una tarde sino un lugar de enseñanza del frontenis. 
 Un fuerte abrazo y ya sabes, aquí estoy para lo que necesites (si te sirve de algo,..)
 
 



domingo, 9 de junio de 2013

¿Qué me pasa doctor?

El otro día estuve hablando con un seguidor de este blog. Me comentaba que él sabía antes de jugar si se encontraba seguro o no. ¿Cómo? Por su sensación nada más sujetar la raqueta. Esta sensación le podía volver loco y hacer un verdadero destrozo de partido.  Además, sin solución.
Tal vez esta sea una situación un poco rocambolesca pero con otras condiciones, es más frecuente de lo que parece. Vamos, que nos comemos el tarro de mala manera y a partir de ahí nada ocurre como debería. Lo pasamos mal. Y el resultado es real, un bodrio de partido.
Frente a esto, hay varias soluciones: suicidarte, hacerte el harakiri,..., no en serio, podemos hacer anclajes y racionalizaciones.
Lo primero ya lo he comentado en algún otro post ( aprovecha y léete todos para ver dónde está,je). La segunda posibilidad, que llamo racionalizacion, es ser consciente del proceso mental que estás teniendo.   
Fíjate que he hablado de "tengo la sensación,..."  y una sensación, un sentimiento, es la suma de dos partes: emoción y pensamiento. Si varías una de ellas, puedes cambiar la emoción.
La emoción es rápida, animal, incontrolable y por tanto difícil de actuar sobre ella (no imposible pero esto son palabras mayores). Pero el pensamiento lo podemos controlar (en caso contrario tienes un problema más grave). Es racional, sigue una lógica, tiene un inicio y un fin. Casi se puede medir. De ahí la importancia de los pensamientos positivos.
Si  una emoción la analizas con un pensamiento correcto, vas a cambiar la sensación. Seguro.
"Hoy tengo la sensación de que sujeto mal la raqueta",..., " A ver, me paro y miro mi mano en el puño"  " Siempre la sujeto igual, los dedos, la palma de la mano, el grip,..., todo igual" No hay problema. Y si no le doy bien a la bola será por otra cosa. Así que cambiaré mi foco de atención. ¿Los pies, el cuerpo,..."  Seguro que aparece una respuesta coherente y lógica. A partir de aquí se puede corregir.
 
Hale, dejar de sentir cosas raras, y jugar al frontenis con la cabeza. Os sentiréis bien.

sábado, 4 de mayo de 2013

Ahi estoy, en la foto.

Ahora sí, tras recuperarme física y mentalmente, os puedo contar algo de mi participación en el Campeonato de España de Olímpica de este año, que se celebró en la Villa de D. Fadrique.
Me preguntan sobre si disfruté. Pues la verdad, me lo pasé genial. También que qué preparación tuve. La verdad, ninguna. Hacía años que no tocaba la olímpica. Sigo jugando algo con la pre y un poquillo al tenis.
Os comento un poco lo que ocurrió. Siempre que voy de Delegado, tengo ficha de reserva, por si ocurriera cualquier cosa. En todos los años que he estado por ahí de Delegado, nunca he tenido que entrar. Así que este año, no lo esperaba.  Pero,.., en el primer partido de previas que se celebró en Madrid, nuestro zaguero Pau Galindo (actual campeón del Mundo sub-22) se nos lesiona. Tengo que entrar. No llevaba ni equipación. Me prestaron todo (camiseta, pantalones, zapatillas, raqueta). Toni Morellá pasa detrás (es delantero) y yo me pongo delante. Conseguimos clasificarnos para el campeonato de Primera (hay otra categoría superior que se llama División de Honor, donde están los monstruos de la raqueta (Oli, Peñate, Frias, etc)
Y es a partir de aquí lo que quiero comentar. Lógicamente, sólo tengo una preocupación. Cubrir mi 15% del frontón. Sólo eso. "Engañar" al contrario y decirle que en esa zona no hay hueco. Esto suele ocurrir en las cuatro o cinco primeras pelotas que te llegan. Pásalas y te habrás quitado un problema de encima. Si hubiera querido cubrir más frontón, no hubiera podido manejar ni ese quince por cien.  Vale la pena dejarle un hueco al contrario. Si es muy bueno, te pilla. Si no lo es tanto, le cuesta. Por eso en la final de este campeonato nos ganaron, porque encontraron ese espacio. Saben jugar.
Y conseguimos que casi todos los contrarios, jugaran contra Toni. Él es un portento físico y una máquina de jugar. En la fase final de este campeonato de España de primera, se ha matado a correr. Tenía para él el 85% del frontón. Y además, teníamos un objetivo claro a alcanzar: la final. Para ello teníamos que apretar menos en unos partidos (perdimos contra Tenerife sin desgaste nuestro, eso sí, por paliza) y darlo todo en otros. Y nos salió bien. Bueno, le salió bien a Toni que es quien se dejó el alma en cada partido.
La semi fue a muerte, a cara de perro. Toni se dejó la piel. Y yo, los isquios. Terrible sobrecarga en ambos.  Por eso en la final sólo le aguantamos a los Tinerfeños hasta la mitad del primer set. Luego nos destrozaron. Jugaron muy bien. Son justos campeones (Javi Pinto y Ñolo). En condiciones de descanso también nos hubieran ganado pero les habría costado un poco más.
En fin, que he disfrutado mucho, que he pensado mucho, que he animado mucho a mi compañero Toni Morellá, que me hubiera gustado poder preparar un poco este campeonato, porque la verdad, es que la raqueta notaba mejoría partido a partido. Bueno, el físico no. Y que no lo volveré a hacer. Esta es mi última. No me apuntaré ni de reserva. Lo prometo.
 
Pd.- ¿Y el valenciano no tiene más reservas?  El Valenciano apunta cuatro o cinco parejas, con lo cual se reduce la posibilidad de reservas, además nos faltó otro titular-reserva por lesión y finalmente nos quedaban los chavalillos muy jóvenes que ahora aún no están para estos trotes. En un par de años, les tocará a ellos.
 
Pd 2.- También hubo quien me preguntó que qué me chuto. Se lo dije: ilusión y cariño por este deporte.

sábado, 2 de febrero de 2013

Piensa en el saque

El otro día tuve la suerte de volver a jugar. Está claro que cada partido es una vida, una circunstancia, una anécdota. Por tanto de cada uno de ellos se pueden extraer mil conclusiones. Algunas de ellas incluso luego te sirven. 
Tuve un partido extraño, empezar ganando por mucho y no perder de milagro (29-30). Hubo un factor que influyó decisivamente en el mismo. No porque lo diga yo. Sino porque en la ducha, tras el partido, el zaguero contrario se lo dijo a su compañero y luego lo comentamos. Le dijo: "No puedes hacer todos los saques iguales, yo he ido de cabeza por culpa de los saques". 
En efecto, eso lo trabajé durante todo el partido. No tengo potencia pero intento variarlos mucho. No siempre para hacer el tanto sino para que los contrarios tengan una presión añadida. Y funciona. 
No se puede hacer un saque sin mirar previamente la posición de los contrarios. Hay quien siempre repite el mismo independientemente de las circunstancias. Y la variedad posible de saques es enorme. Así a bote pronto puedo contar siete u ocho. Esto permite empezar el tanto marcando el terreno. Apretando. Haciendo que el contrario esté incómodo. 
En este caso, mi delantero contrario no me probó en ningún momento. Juego delante. Pero sus 29 saques fueron siempre al mismo sitio. Mi compañero no sufrió nada más que en dos o tres. Estuvo tranquilo. Y yo más aún. No me vino a mí la pelota en  ninguna ocasión Tal vez ese detalle fuera el que nos ayudó a ganar. 
Esto no es una anécdota ya me ha ocurrido en varias ocasiones. Eso sí, los saques, como los demás golpes, por supuesto, se entrenan. No hay inspiración divina. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Caliente y frio

Hay frases que marcan. En muchos partidos, durante el fragor de la batalla, cuando el momento climax está en lo más altos, oigo a algún jugador que murmura: "Este no me va a ganar". El tono suele ser de rabia contenida. 
Y no está mal,no. En el frontenis, en cualquier deporte, ese autoestímulo, esa voz de ánimo interior puede ayudar mantener la tensión y la concentración en un nivel alto. Si nos fijamos, veremos que quien ha dicho esta frase mantiene un estado físico de tensión, incluso superior al que ha tenido hasta ese momento. Y tal vez esto le vaya bien para el partido. De hecho, desde aquí, comienzan  esas remontadas espectaculares que algunas veces vemos - pocas - y que el frontenis agradece tanto. 
Claro que esta situación se suele tornar en negativa. 
Subida de adrenalina + decepción = hundimiento. 
Tras el subidón por el ánimo, las cosas no acaban de funcionar y rápidamente - sí, en general muy rápidamente - todo se viene abajo y sabemos que el partido está acabado. 
¿Qué falta en este caso para que esa frase de autoánimo sea en verdad efectiva, para que ayude a mejorar el desarrollo del partido? Pues algo tan fácil y tan difícil como ponerle cabeza. Manejar bien el instinto de supervivencia - "no voy  a perder" - con la capacidad de todo ser humano: pensar. 
Esto es lo que distingue a los campeones. Ellos, cuando las cosas no les son favorables, también se calientan. También recurren a este tipo de frases de motivación. Pero reconocen su estado y aplican la cabeza. Pîensan sobre la situación y aplican correcciones inmediatas y drásticas. Y las llevan adelante por encima de lo que sea. Por eso son campeones. 

domingo, 26 de febrero de 2012

Darse contra el muro.

Hoy, con vuestro permiso, me atrevo a copiar de un buen libro que tengo ahora entre manos. Su autor es Leonardo Wolk y el libro se titula "El arte de soplar brasas". Genial. Si podéis, averigüar de dónde sale el título. Es genial. Y si lo leeis, mejor. Os dejo ese trabajo.
Y yo hago lo fácil, copiar y pegar. Vosotros , a pensar en frontenis.

Este esquema es el habitual. Repetimos hasta la desesperación. El siguiente paso sería:

Vamos, que el resultado obligue al observador a tomar opciones distintas. Véase por ejemplo, "debo jugar más al aire para presionar más al zaguero contrario". Pero eso no se aprende porque sí. Hay que entrenar. No quiere decir que haya que sufrir, sino que se debe empezar un enfoque nuevo. Y eso igual nos hace disfrutar más que antes.
Y, finalmente, para nota, montarse este esquema:
Con esto, trabajamos sobre el mundo, sobre lo que nos rodea, somos participes (no meros actores pasivos). Hacemos una estrategia sobre lo que queremos hacer en un partido, sobre cómo sacar el mejor resultado a nuestras posibilidades.
Perdonar esta filosofada pero aquí está el principio de los grandes jugadores. Actúan, en función del resultado sobre el contexto, observan con inteligencia y ponen las medidas adecuadas en función de lo que les conviene.

miércoles, 18 de enero de 2012

¡Impaciente!

IMPACIENCIA
1. f. Intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar.

Me encuentro muchos casos en los que la impaciencia mata al jugador de frontenis. No os voy a engañar. El salto del frontenis lúdico al de competición, suele durar unos tres años. El de competicíón en categorías inferiores hasta las más altas, pueden ser otros tres. Y si además, queremos jugar con pelota olímpica, fácil, fácil nos lleva otros tres más. Sí así de crudo.
Cuando propongo nuevos ejercicios a cualquier alumno, a pesar de indicarles que se necesita paciencia, tranquilidad, esfuerzo y constancia, no me hacen mucho caso. Al cuarto golpe se desbaratan, se desesperan, y no se van del frontón porque quedaría muy feo dejarme sólo allí.
Siempre les digo lo mismo: "Imagína que te propongo un ejercicio que no has hecho nunca antes. Si me lo haces perfecto al tercer golpe, te dejo de entrenar. No por nada sino porque me voy al teléfono más cercano y llamo al seleccionador nacional para que te convoque".
He tenido casos de grandes jugadores que durante los cinco primeros minutos del ejercicio minutos estaban desesperados. Las palabras suelen ser: "Esto es imposible, no se puede hacer" y sus gestos me indican la desconfianza hacia lo que está haciendo. Otros miran la raqueta y la pelota y le echan la culpa. Eso sí, cambian la cara cuando dejo de dirigierme a ellos y le hablo a su raqueta. Ya que según parece, esta tiene vida propia y hace y deshace a su antojo, mejor dirigirme a la raqueta que a la persona. El día que una de estas me conteste, me quedaré de piedra.
El aprendizaje lleva mucho de sufrimiento. Y de divertimento también. Os invito a que miréis un entrenamiento desde este punto de vista. Lo disfrutaréis.  Y no os desesperéis. Confiad. El resultado llega. Y al final triunfa más la constancia que la habilidad.  
Mi gran placer es ver cómo me mira ese jugador  cuando en partido le ha salido la jugada que tanto ha entrenado. Ahí se recompensa todo el tiempo dedicado. Una sonrisa de complicidad que vale más que mil palabras y quinientos abrazos. 

Pd.- Gracias General por recordarme este tema tan importante.  

domingo, 27 de noviembre de 2011

No se jugar a frontenis

Ya sabéis que me encanta recibir cartas (bueno, emails que es lo que se lleva ahora) en las que jugadores de frontenis me contáis vuestras dudas. Eso sí, estoy leyendo una constante en todas ellas. Suelen empezar con un : "No juego bien a frontenis", o "Mi revés, o derecha, no es bueno..." 
Y suelo preguntar siempre lo mismo: ¿No juegas bien con respecto a que o a quien? El golpe no es bueno ¿con respecto a qué o a cual? 
La introducción es lógica. A mí, durante mucho tiempo me pasó lo mismo, tanto en el frontenis como en otros aspectos de la vida. Como la comparación siempre era con respecto al mejor del mundo, nunca conseguí ser feliz. Obviaba mis limitaciones y me ponía una meta irreal. El resultado: frustración constante. Y miedo, mucho miedo. Inseguridad.

Al final, ya apartado de la competición y de otras cosas, aprendí a buscar y definir objetivos. Concretos, medibles, reales, retadores y alcanzables. Empecé a disfrutar. El entrenamiento tuvo un objetivo, una meta. Se acabaron las vergüenzas, las desesperaciones, los enfados, los malos modos, y las frustraciones.  Y pasé a disfrutar, a divertirme, a dar lo mejor de mí mismo y a comprometerme con el objetivo. Incluso los demás lo notaron.
Por eso, cuando me enviéis una carta (bueno e-mail), antes de hacerlo pensar en que queréis obtener del frontenis, que meta podéis/quereís alcanzar, en cual va a ser vuestro compromiso para alcanzarla, y quien os puede ayudar a conseguirlo. En el frontenis, y en otros aspectos de la vida, hay mucha gente dispuesta a hacerlo.
Ayer me dijo una profesora (mejor la llamo maestra, me gusta más) que cuando alguien, desde el corazón, busca un maestro, levanta la cabeza y lo tiene delante. Es verdad. Yo ayer la encontré.

Pd.- Si no se me complica y me llega a tiempo la información, esta noche quiero hacer un especial de radio sobre el Master Nacional de Olímpica Absoluto y Sub-22 que está deparando partidos muy interesantes. Os espero. Ya sabéis, los pregramas se quedan guardados. Ah, y haceros seguidores. Eso ayuda mucho.

domingo, 30 de octubre de 2011

¡Hazlo!

¡Cuantas veces tenemos entre manos a un jugador  de frontenis que tiene todos los golpes, que los realiza con precisión,con un técnica magnífica, y con un físico excelente,..., y sin embargo no le sacamos provecho!
Llega a los partidos y no saca todo lo que hay. Ya puedes corregirle, reñirle, asesorarle, hablarle, susurrarle, gritarle,..., en fin que a pesar de utilizar todas tus armas como entrenador, no hay manera. Cuando entra en competición, hace verdaderos desastres. Y duele porque sabes que ha trabajado, que se está esforzando, que le echa horas, que busca la mejora, que es capaz de repetir y repetir hasta la saciedad todos los golpes de frontenis. ¿Que queda por hacer? No tiene remedio.

Pues sí, lo tiene y es posible aplicarlo. ¿Has trabajado con su rival interior, le puedes mostrar quién es su peor enemigo, le puedes ayudar a superarlo? No es fácil, su peor enemigo es una parte de él mismo. Pero no lo ves, lo tiene dentro y está escondido. Es una voz que le recrimina constantemente, que le reprocha cualquier equivocación, que le juzga permanentemente, que le bloquea su otro yo. Sí, porque hay dos yoes. Dentro de ese jugador también está el yo que conoce todo el frontenis, el que lo sabe hacer, el que tiene el conocimiento, el que se ha hecho grande a base de entrenamiento. Y ese es el que hay que acompañar para que salga a la luz, para que se muestre. Esta acción es la que nos hará grandes como entrenadores.
El resultado es espectacular. Vale la pena. Hablaremos más del "do it", "hazlo".

Pd.- A quien le interese este asunto que pinche en etiquetas "psicología" y leerá varias entradas que le pueden ayudar a hacerse una idea de lo que comento.

domingo, 17 de julio de 2011

Inspiración

Reconozco que me encanta la estrategia. Tanto que algunas veces se me acusa, no sin razón, de "atar" a los jugadores. En general, a la gente, le gusta sentir que el jugador que están viendo es primariamente intuitivo. Es decir, que gana los partidos por inspiración divina, porque en un momento determinado Dios baja a verle y entonces entra en resonancia con el universo y él es uno con la pelota y al pelota uno con él...
Pues no, la verdad es que esto es lo que de verdad no ocurre. Sólo es capaz de la genialidad aquel que ha entrenado. Y mucho. A base de repeticiones, da la sensación de que de repente, improvisa una genialidad. Pero quienes estamos entre bambalinas, sabemos que detrás de ese movimiento hay mucho esfuerzo. Y también, mucho análisis de posiciones. A base de trabajo. Por eso, cuando más duro me pongo con la estrategia es porque sé que le puedo exigir, y mucho. Aunque no se lo digo, le intento poner mis mejores armas a su disposición. Y le estoy halagando (aunque no se me note mucho).
Cuando sólo le hablo de técnica de golpeo, de posicíones en pista, con correcciones contínuas a su estilo de juego, tiene un problema. Más aún si el tono es muy suave. Su base no es buena.
Incluso en algún momento me callo (ya sé que eso es muy difícil pero ocurre alguna vez). Ahí, de verdad, el caso no tiene solución. Por tanto no vale la pena gastar muchas energías. Algunos jugadores me comentan que soy muy cañero. Quienes digan eso, ya saben que les admiro.  

Y desde el asunto este de la estrategia,  podríamos pasar a la concentración. ¡Qué pocos jugadores son capaces de mantener ese estado durante todo el partido! Aquí radica la gran diferencia entre los buenos y los mejores. Otro dia hablaremos de los procesos de concentración. Tema muy interesante.



Pd.- Para quienes nos sigais en la radio de Todofrontenism, os comento que hemos tenido algún problema con el ordenador. Estamos intentando hacer una cosa un poco distinta pero la tecnología hay veces que se nos sube a las barbas. No obstante, ahí seguimos. No abandonamos.  Estamos intentando poder mantener conversaciones en directo con los oyentes. Si lo conseguimos, daremos un salto cualitativo importante. Vale la pena  el esfuerzo.
Nota.- Si alguien nos echa una mano en esto, para preparar bien el ordenador, se agradece. 

Pd 2.- En Todofrontenis estamos preparando un curso de especialización sobre el revés. ¡Nos salen más de ocho horas! Lo tenemos que reducir pero volverá a ser superintenso.  En cuanto lo tengamos bien pulidito os daremos noticias. Puede ser muy divertido.

jueves, 26 de mayo de 2011

¡Cuan gritan esos malditos!

La verdad es que es sorprendente el nivel de decibelios que la voz humana es capaz de alcanzar. Más aún cuando estamos en estado eufórico.
Comento esto porque llama la atención la confusión que tienen muchos jugadores. Una cosa es el estímulo y otra el descontrol. 
Imaginemos por un momento que estamos en el cero-cero del partido. Es decir, acaba de empezar. Uno de los jugadores consigue un tanto. No tiene ni más ni menos importancia. Pero ese jugador pega un grito descomunal: "VAmooossss". Y va a chocar la mano, esptrepitosamente, con su compañero, celebrando el tanto.
Cuando veo una actuación así, sé que el partido no va a ir bien. Puedo entender ese tipo de gesto-grito-ánimo, puntualmente, cuando el partido está en plena ebullición, en plena tensión. Pero nunca en los inicios.
Amén del desgaste de energía que eso supone, se ve de inmediato que el jugador no está controlando sus sensaciones. Está sobreexcitado, no animoso o estimulado.
Desde luego, cada vez que veo que ocurre esta situación, trato de cortarla de inmediato pidiendo un tiempo. No me gusta. Y si no consigo hacerme con el jugador sé lo  que ocurrirá luego. El partido está perdido. Trato de hablar con voz suave, de tratarle con mucha tranquilidad para que se de cuenta de lo extraño de su postura.
Pero lo que siempre ocurre, si no se domina esto, es que luego, al preguntar al jugador por determinadas situaciones del partido, casi ni se acuerda. Es normal, ha estado con un nivel de presión muy fuerte y en estas circunstancias el cerebro, que suele ser muy inteligente aunque su dueño no lo sea tanto, tiende a borrar este tipo de experiencias o a desconectarse de ellas. Por eso no salen las jugadas que has entrenado, las  que has practicado, las que sabes de memoria.
Esta desconexión hace que nada haya transcurrido por su cauce normal.
Cuando sientass ese punto de sobreexcitación, respira hondo, pídete lo más básico de tu frontenis y juega así hasta que tu cuerpo vuelva a la normalidad. Parece difícil pero funciona. Tienes que aprender a reconocer las señales de tu cuerpo.

domingo, 24 de abril de 2011

El miedo se huele

Siguiendo con el último abierto de pelota olímpica celebrado en Valencia vuelvo a un tema del que hablamos hace mucho tiempo: la dificultad que han tenido muchos jugadores para cerrar los partidos. Por supuesto no me refiero a aquellos en que las diferencias técnicas son tan notables que no se puede hablar de igualdad.


Habitualmente, al plantearnos un partido de frontenis, solemos estudiar – bueno esto no siempre se hace – cómo ganarlo. Y resulta que llegamos a ese final igualado. Entonces la adrenalina del momento nos impide hacer lo que estaba previsto. Es entonces cuando cambiamos la estrategia. Esto nos suele llevar al fracaso. Aparecen los gritos, las raquetas vuelan, los autoinsultos.

En el mundo animal saben oler el miedo. Y eso que a nosotros nos cuesta racionalizar, sabemos que hay que tiene la capacidad de detectarlo. Con estas actitudes violentas o desesperación ayudamos ya no a que el contrario lo huela –si es que tiene ese sexto sentido- sino que se lo ponemos a la vista.

La presión interior a la que nos sometemos es tan fuerte que se lleva por delante todos los preparativos que hemos hecho.

En ese momento sólo hay que pensar en dos cosas. Si por nuestro juego, no somos capaces de mantener la estrategia planteada, mi recomendación es que entrenes más. Y si la estrategia del partido es la inadecuada, te enviaré a pensar. Es decir a que vuelvas a hacer otro planteamiento para este partido.

Pero si la estrategia planteada es correcta – el partido se puede ganar - , el contrario es el mismo, la pelota es la misma, y la pista es la misma, ¿porqué abandonar esa estrategia?

Debemos plantearnos antes de un partido de frontenis tanto lo que hacer para que el partido vaya bien como qué hacer si el partido no va bien. Esta es la parte que el frontenista no suele afrontar en las previas del partido. Y no es malo hacerlo. Si lo hemos pensado antes, podremos dar las soluciones adecuadas sin tener que ponernos a pensar durante el partido. Y si estas no lo son, entonces es que no hemos planteado bien la estrategia.

Y recuerda, un partido de frontenis es sólo eso, un partido. El contrario también sufre. No le des al contrario señales de sufrimiento. La misma estrategia no vale para todos los partidos.

Adecúa tu estrategia a tu capacidad técnica. No te engañes. Se realista. Las emociones se controlan si se conocen y asumen.

Acuérdate de estas condiciones positivas para cerrar el partido . Esto no es lo mismo que aguantar el partido hasta el cierre– actitud negativa.

Ah, huye de quien te diga: juega sin fallar. Porque esta estrategia, si se le puede llamar así, se viene abajo en cuanto se comete el primer error. Y en un partido se puede fallar varias veces (hasta veintinueve). No conozco a nadie que siempre acabe su partido sin fallos.

Y repito, aprende que si la estrategia es incorrecta, estudia. Y si no la sabes aplicar, entonces, entrena y pregunta, o mejor, tal vez al revés.

Enlaces relacionados

http://hablemosdefrontenis.blogspot.com/2009/12/ultimo-tantome-la-juego.html
http://hablemosdefrontenis.blogspot.com/2010/05/no-hay-excusa-para-no-aprender.html
http://hablemosdefrontenis.blogspot.com/2010/05/nunca-se-acaba-de-aprender.html
http://hablemosdefrontenis.blogspot.com/2010/02/instrucciones-precisas.html

sábado, 26 de febrero de 2011

El frontenis es sueño y los sueños...

La verdad es que la experiencia como técnico de frontenis es siempre reconfortante. Te hace vivir unas situaciones que se mueven entre el esperpento, la risa y la sorpresa. Gracias a Dios la indignación en estos asuntos ya no  cabe en mi cabeza. De no ser así, ya me hubiera pegado un tiro.
Imaginad un partido que no empieza bien. El 6-1 en contra inicial no da buenas sensaciones. Tras algún tiempo muerto y, sobre todo, una mejor esterategia, se llega a los minutos finales con empate a 20. Hasta aquí todo entra dentro de la lógica y de lo habitual. Se pide un tiempo muerto, el último. 
Los dos jugadores se acercan al rebote y, sin hacer caso del técnico se enfrascan entre ellos en este diálogo: 
- ¡Venga, estamos ahí, hay que echarle cojones...!
- No es cuestión de cojones, es cuestión de cabeza...
-Pues si no le pones sangre a esto se nos comen...
- Con la sangre no se gana, hay que jugar racionalmente...
- Pues ponte a pensar con el poco tiempo que queda....
- Hay que cambiar esto...
- No podemos perder este partido
- Si no lo organizamos nos va a pasar esto...
- Pues ponle huevos, no se nos pueden comer...
- ....
Y así continúan mientras que el técnico se dedica a tomar apuntes de esta conversación -más que nada para que quede constancia para la posteridad - ellos dos siguen a lo suyo, con un planteamiento filosófico entre huevos, neuronas y diversas variantes sobre el asunto. 

Se acaba el tiempo muerto y el  técnico, meditando sobre lo trascendental y efímero de la vida, se queda embobado, apoyado en la pared del rebote, mirando al infinito... Es el árbitro quien, al conminarle a que salga de la pista, le devuelve a la realidad. ¿Ha vivido un sueño? Tal vez la vida es sueño...

lunes, 9 de agosto de 2010

Romper un mito


El diccionario de la Real Academia Española en su tercera y cuarta acepción define la palabra mito como:
3. m. Persona o cosa rodeada de extraordinaria estima.
4. m. Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.
En el Frontenis, en el deporte y en la vida en general, podemos afirmar que los mitos son positivos cuando nos ayudan a mejorar nuestra actividad. Los tenemos como reflejo de un ideal que queremos alcanzar y nos sirven de estímulo para alcanzar nuestros objetivos.
Pero el problema viene cuando el mito se transforma en un bloqueo personal. Dentro de nuestro deporte todos tenemos un “mito”, un frontenista idealizado en mayor o menor medida que imitamos y que nos estimula a mejorar. Le tenemos como ejemplo y nos sirve como fuerza de empuje. Hasta que llega un momento en que estamos capacitados física y técnicamente para mejorarle. Pero la cabeza no nos funciona. Tantas veces ha sido nuestro ideal que, con ese golpe de humildad mal entendida, pensamos que con darle guerra en un partido es suficiente. La meta que nos satisface no es ganarle, sino que consideramos que el objetivo queda alcanzado con hacerle el mayor número de tantos posibles. Juegue el “mito” bien o mal. Y por eso llegan los finales de partido y los partidos caen a su favor. Por poco pero siempre a su favor. Y el proceso de autoconvencimiento de que es posible ganarle es largo y nos hace sufrir. Más de lo que sería conveniente. El mito lo sabe, lo intuye, y “abusa” de ese punto de superioridad.
Si insistimos en el proceso de mejora al final el mito será derrotado, seguro. Y nos pondremos otras metas, también seguro. Y tendremos otros mitos. Eso no hay quien lo dude. Pero hasta que esto llega dejamos atrás muchos esfuerzos baldíos y nos ponemos muchos bloqueos.
Está bien tener un mito pero también debemos saber cómo enfrentarnos a él. Hay métodos, hay sistemas que nos ayudan a que, en el momento adecuado – no antes, no después – derribemos ese muro y veamos otros caminos, nuevas luces.
Piensa cuáles son tus mitos, tus miedos, tus bloqueos y límpialos. Serás más feliz en el Frontenis, en el deporte,… en la vida.

viernes, 21 de mayo de 2010

Es que estoy loco


Cuando tienes una lesión muscular lo normal es acudir al fisio. Pagas por su tratamiento. Y además, a gusto. El beneficio que se obtiene supera con creces el desembolso realizado.
Otro tanto ocurre con el dolor de muelas. Te encuentras mal. Y pagas a gusto. Sin dudar. Consideras que es el dinero mejor gastado.
Pero cuando hablamos del cerebro, de esas neuronas que a fin de cuentas nos hacen vivir, pensar y disfrutar de la vida, entonces cambian las tornas.
El malestar psicológico lo llevamos estoicamente. Nos resignamos con nuestras debilidades porque en el fondo tenemos así la gran excusa para no afrontar o para no resolver situaciones difíciles. "Es que yo soy así" "Es que no puedo cambiar, mi carácter es así" "Es que la culpa no la tengo yo, mis genes hacen que grite, insulte o no me pueda controlar".
Lo gordo del caso es que esto tiene solución. Y también se resuelve con dinero. Hay especialistas que te ayudan a cambiar las conductas. Pero cuando le nombras a alguien la palabra psicólogo, es peor que si le insultaras. "Oye, que no estoy loco". Intentas explicar que su problema se puede resolver, que no es cuestión de locura que es sólo un cambio de actitud. Que eso también se entrena.
El enroque en la respuesta es el mismo "Que no estoy loco". Y no hay forma de convencerles que un psicólogo es un entrenador personal, un arreglador de situaciones, un técnico que es capaz de darle la vuelta a tu vida. Y que te cuesta lo mismo que un fisio, que un dentista o que un masajista. Tal vez menos. Y sus beneficios son mayores que arreglar un problema físico momentáneo. Te pueden ayudar para el deporte y para toda la vida. A fin de cuentas te pueden llevar a alcanzar la felicidad. Sabemos que eso no tiene precio. Pero no queremos gastarnos ni un euro en eso. ¡Qué error!

sábado, 15 de mayo de 2010

No hay excusa para no aprender

Gracias al General Grievous que ha localizado varios blogs interesantísimos relacionados con psicología y deporte, creo que abrimos nuevas perspectivas tanto para este blog como para nuestro desarrollo personal como deportistas. Vale la pena entrar y leer con atención todos estos enlaces. Nos van a dar mucho juego. Os adjunto los enlaces. Quiero agradecer desde aquí las aportaciones que nos realizan desinteresadamente sus autores:

http://www.elrivalinterior.com/ por Gustavo Mauré, seguro que sería un inmenso placer llegar a conocerle. Tal vez él también disfrutará conociendo nuestro deporte. Hay vida más allá del tenis. Es un blog ameno y divertido con el que las horas de lectura se os pasarán volando.

http://www.efdeportes.com/efd40/tenis.htm Un estudio pormenorizado sobre concentración de la atención que realiza Francisco García Ucha

http://rafalalila.netfirms.com/habilidad.htm a quien no he podido agradecer personalmente su colaboración porque no tengo su e-mail ni su nombre. No obstante quiero destacar que es un hombre del frontón.

Si con estos medios no aprendemos es que no tenemos perdón.

Ah, y repito, gracias mi General

martes, 11 de mayo de 2010

Nunca se acaba de aprender

Ver muchos partidos es lo que tiene. Vas aprendiendo cosas, vas guardando en la memoria movimientos, jugadas que luego tratarás de entrenar con tus jugadores. Pero siempre hay cosas que se escapan, detalles que te hacen darte cuenta de porqué otros entrenadores son mejores que tú.
En el último campeonato que he estado, se me acercó una buena entrenadora - de lo mejor que hay en el panorama nacional - y me refiero a Raquel Micó. me dijo: "Quien ha ganado ha demostrado a lo largo del campeonato que tiene mejores finales de partido". ¡Y es verdad!
Esta conclusión, de aparente sencillez encierra muchas dudas. ¿Cómo se entrena eso? ¿Cómo hay que hacer fuerte al jugador para que sepa llegar hasta el final? ¿Qué instrucciones hay que darle/no darle para que un jugador mantenga esa fortaleza?
No todos pensamos, sentimos, vivimos igual. Pero si supiéramos cómo enseñar esto podríamos ayudar a que muchas derrotas se conviertan en triunfos.
Tendremos que estudiar este tema en profundidad porque nos puede servir de mucho.
¿Hay algún psicólogo por ahí?

viernes, 16 de abril de 2010

El antes y el después

Ayer, viendo un partido de tenis por televisión, oí a uno de los comentaristas explicar que un gran jugador es aquel que aún perdiendo algún partido sabe tomar notas de sus errores y corregirlos en la próxima vez que se vuelva a enfrentar a él. Un jugador normal, repite los mismos errores y , lógicamente, vuelve a perder.
El partido tiene unas previas, en las que la estrategia se debe plantear con claridad. A alto nivel, y por tanto a menor nivel, no se debe jugar por intuición. Si lo haces así, ganarás o perderás, pero no aprenderás nada. Luego, una vez finalizado el partido, y según el resultado, debes seguir pensando en el y sacar conclusiones. Si las tienes claras evitarás que te tiemble la mano, los errores por nerviosismo o estrés, los fallos descontrolados.
Es tan importante el antes como el después. Y lo mejor de todo es que si haces consciente tu frontenis, tu nivel de juego, vas a sacarle más partido, vas a disfrutarlo más y, seguro, obtendrás mejores resultados. O
Os lo dice alguien que no era ningún fenómeno pero que consiguió muy buenos resultados deportivos. Disfruta el frontenis.

jueves, 1 de abril de 2010

La orden perfecta


No se porqué, tal vez porque me haya autocensurado, no puedo poner comentarios a vuestros comentarios en mi blog, así que os lo pongo aquí, en más pequeñito, antes de pasar al tema siguiente.
Por un poco de vagancia para no tener que escribiros uno a uno, quiero dar las gracias a todos, a Micky, a General Grievous, a Carmelo,a Norber, a Jesús y a Dinamita porque siempre estáis por ahí y en esta ocasión batiéndoos el cobre en bien del frontenis. Estas propuestas se han discutido y se seguirá haciendo, en todos los foros y reuniones del frontenis, no caen en saco roto. Vamos a intentar que se se apliquen en algún momento dado y así las podremos analizar con más conocimiento de causa. Pero las ideas son buenas y sirven para animar aún más nuestro deporte. Hay más gente de la que parece haciendo fuerza para que las cosas cambien. Nosotros, vosotros, sólo tenemos que seguir empujando. Lo conseguiremos, Gracias.
Quiero agradecer en comentario aparte la visita de Emilio. El no es de este Mundo, me refiero al frontenis, claro, pero siempre se interesa por las cosas que voy haciendo. Gracias por pasear por mi Mundo.

Bueno, y ahora ya, al tema que nos ocupa.

El partido estaba muy igualado. Los jugadores de la selección más débil, estaban dándolo todo en la cancha de frontenis. A pesar de eso, aún iban dos o tres puntos por detrás. Estaban cerca y a la vez lejos del triunfo. Y el final se acercaba. La emoción en el público era indescriptible. La grada llena de un público enfervorizado a favor de los más débiles. El ruido en el ambiente era como un incontenible trueno ensordecedor.
El seleccionador nacional de España miró la tablilla que tenía entre las manos. Respiró hondo. Y con su tiza, trazó unas lineas en la pizarra. Pidió tiempo. Iván Martínez y Jorge Frias, con el rostro congestionado por el esfuerzo que estaban realizando en esta final de la copa del Mundo contra Méjico, se acercaron hasta Guillermo Rojas, su entrenador. El les enseñó la tablilla y les dijo: "Lo hemos entrenado todo. Disfrutad"
Ambos, sorprendidos, miraron el dibujo que Guillermo les mostraba. Era exactamente, el que os he puesto en la imagen. Jorge e Iván, Iván y jorge, comprendieron inmediatamente. Volvieron a la pista y consiguieron la gloria. Fueron campeones en la Copa del Mundo de Elche. Consiguieron este triunfo memorable para España.

Pd.- Nuestro Mandoyo aún está intentando aprender a dibujar.

sábado, 27 de febrero de 2010

Instrucciones precisas


Nuestro bienamado entrenador Mandoyo, está a punto de ser feliz. El partido está igualado. Si el delantero se centrara un poquito la victoria caería de su lado. Su zaguero está seguro, eficiente, potente y viendo el juego con inteligencia. Pero el delantero Yomato, no acaba de cuajar una buena actuación. Mandoyo pide tiempo. "Mira Yomato, quítate un poquito de en medio, deja jugar a tu compañero. Ahora durante unos minutos sólo tienes que pasar la pelota. No te preocupes de hacer nada más" La cabeza de Yomato dice que sí. Está cansado y no puede hablar. Mandoyo, tras el tiempo muerto, se retira de la cancha con cara de satisfacción. La instrucción es correcta, directa, sencilla y fácil de asimilar, tal cual se enseña en los cursos a los que ha asistido por recomendación de su amigo Movilla. Y a poco que hagan caso sus jugadores, este partido cae de su lado. Un punto importante que les permite seguir vivos en la competición.
Yomato, saca. Un tumba. Lo falla. Mandoyo se queda con la boca abierta, mirando al infinito. Saca el contrario, Yomato la juega al aire e intenta una doble pared, que la falla. Mandoyo mira al sol en actitud orante. Vuelven a sacar los contrarios, la devuelve el zaguero, pasan dos o tres pelotazos y Yomato entra en acción. Tanto otra vez para los contrarios. El zaguero de Mandoyo, Pasotó, se enfada con Yomato.
Acaba el partido, 30-28 en contra de Yomato y Pasotó. Mandoyo prefiere no hablar con nadie y se aleja del frontón. A la mierda Ribas, Movilla, y todos sus consejos. Unas lágrimas caen por su rostro. Un espectador se le acerca y le dice: "Qué lástima, si llegan a entrar un par de mates de Yomato, hubiéramos ganado".
Mandoyo aún está en los calabozos de la policia Municipal por agresión a un espectador.