viernes 4 de diciembre de 2009

Ultimo tanto¿Me la juego?

¡Cuantas veces hemos hablado de este asunto! ¿Me la juego en el último tanto? Nuestro amigo Angel Bravo, jugador del Incusa Silla, nos envía sus conclusiones. Básicamente estoy de acuerdo con él. Gracias Angel. Os dejo con su artículo.



Siempre que he llegado al ultimo tanto y tanto mi compañero, sea el que haya sido desde (MESADO a JOAN DOMINGO , MIGUEL CEBRIAN,) siempre intentamos jugarnola, por una cosa muy sencilla O GANAMOS NOSOTROS LA PARTIDA Y LA PERDEMOS NOSOTROS, pero , no ME GANA UNA BOLA QUE ROMPE MAL UNA "CAÑA" EN EL MOMENTO MAS INOPORTUNO ... Mira jugando con MESADO como compañero en Campeonato de España que se jugo en Rocafort en el 2003, como pertenecientes al CLUB VALENCIANO DE NATACION , ya que estamos, CON ESA BOLA INJUGABLE QUE NOS PUSIERON PARA JUGAR EL CAMPEONATO DE ESPAÑA, mitad PENN y mitad VE TU A SABER, bueno pelota a parte..... la verdad es que hicimos un buen Campeonato jugando bastante solidos las partidas anteriores y no teniendo mucho problemas para meternos en semis....Ya en semis nos toco contra el TENIS KEY DE BARCELONA con CAMPOY y DANI como pareja, jugamos una muy buena partida dura, a la hora, ganando toda la partida de 1,2 3 puntos, llegamos a los ultimos 5 minutos con 2 puntos de ventaja, Dani cuelga una bola y no la puede devolver mi compi, no me acuerdo del resultado exacto, vamos a poner 22-21, pero por poner uno ¿ ok? bueno pues ultimo tanto, peloteando quizas 2, 3 minutos, sin arriesgar ninguno de los 4 por MIEDO A FALLAR , e ahi nuestro GRAN ERROR, de Mesado y mio, y le da Dani una bola " normalita" que se arrima a la pared, en teoria bola facil para Mesado, uno de los mejores zurdos que he conocido, y he tenido el honor de jugar con el, ahora ya esta por aqui Joan ( rompiendo moldes, sobre todo con su FUERZA FISICA,)y ¿ que paso? pues que ni rozo la pelota, le dio a la pared y ...................... TANTO , PARTIDA Y FINAL PARA EL TENIS KEY, que a la postre acabaria ganando el campeonato de España contra el PAIPORTA, formado por EUSEBIO y ALFREDO.Bueno pues desde entonces pense PARA QUE SE ME QUEDE ESTA CARA DE TONTO Y PERDER LA PARTIDA LA PROXIMA VEZ QUE ME PASE ESTO, EN CUANTO LA TENGA BUENA , ME LA JUEGO , joder ¿ QUE NO SE HACERLO??? claro que se......... Algunas veces nos ha salido bien( jugando con JOAN ganamos un torneo contra CEBRIAN y JUANRA, en el ultimo tanto, ( ganabamos 18-17, despues de un pequeño peloteo, cuando le cayo buena a Joan se la jugo y partida para nosotros) y algunas mas, y otras pues mal, campeonato de españa jugado en SUECA 2007, en cuartos de final , contra MOISES y RAUL, del GUADASUAR, 15 IGUALES, me la jugue abierta y se me fue, perdiendo la partida,y asi algunas mas, pero bueno prefiero perder asi que no QUE ROMPA UNA BOLA DESPUES DE 5 MINUTOS DE PELOTEO y no sea porque arriesga el contrario sino simplemente porque " ha tenido mas suerte que nosotros en esa bola"= CARA DE BOBO.La partida que mas me ha dolido perder asi, hasta la fecha, ha sido muy reciente, FUE EN LA FINAL DEL EUROPEO DE PALETA GOMA ARGENTINA,CONTRA ALFREDO ALVAREZ- JORGE FRIAS, ( ANTES QUE NADA QUIERO DECIR QUE ESA PARTIDA SE LA MERECIO GANAR JOAN SOLO, SE CURRO UNA PARTIDA DE MAS DE HORA Y MEDIA IMPRESIONANTE, perdiamos 22-16, y nos pusimos 24-22 a nuestro favor , YA TE DIGO QUE TODO GRACIAS A JOAN, yo solo hacia que " defenderme " como podia ( ELLOS 3 LLEVABAN JUGANDO A PALETA MAS DE 1 AÑO, por la COPA DEL MUNDO, y yo habia entrenado 2 veces con la PALA desde el CAMPEONATO DE ESPAÑA, me sentia como un PELELE EN LA PISTA, y SENTIA IMPOTENCIA POR NO PODER AYUDAR MAS A JOAN PORQUE SE ESTABA DEJANDO LA PIEL EN LA PISTA Y SINCERAMENTE ME JODIO NO GANAR POR EL y mas de la forma que se perdio la partida.....)

martes 1 de diciembre de 2009

Deseos (y II)

Aquí os dejo la segunda, y última, parte del relato que empezó en el post anterior. Espero que os guste.
-¡Hirónicus!, ¿que has hecho?
- Concederte el deseo mi amo.
-¡Pero no era esto, no era así!
- No te entiendo amo, has quedado Campeón del Mundo y pasarás a la historia.
Pepín no quiso discutir más tal vez por no tener que oír explicaciones que no le iban a gustar. Tomo una decisión.
-¿Puedo pedir otro deseo?
-Por supuesto - Hirónicus se sintió aliviado pues necesitaba ir haciendo méritos para alcanzar su grado de Gran Genio.
- ¡Quiero ser famoso y conocido en el mundo del frontenis! – afirmó con rotundidad Pepín. Hirónicus se tomó esta vez más tiempo para meditar. Tenía la sensación de que su actual amo, Pepín Tamalo, no estaba muy contento con su anterior actuación. Y los informes tenían que ser buenos. El fútbol le esperaba.
-¡Concedido!
De nuevo se vio rodeado de esa neblina densa que hizo desaparecer todo lo que había a su alrededor. Esta vez el marcador, con más lentitud, reflejó sus cifras, pero ahora en orden ascendente…2009,2010,…, Pepín estaba más tranquilo que en el cambio temporal anterior. Ir hacia delante, hacia el futuro, daba tiempo a asentar sus tareas como jugador de frontenis, buena señal.
Tras alcanzar el 2018 el contador de años se detuvo. Pepín ya sabía que debía esperar a que la niebla se disipara. Poco a poco vislumbró su entorno.¡No puede ser, no puede ser! Distinguió con claridad el diminuto habitáculo en que se encontraba. La luz proveniente de la pequeña ventana protegida por una reja, le hizo comprender que estaba encerrado en una celda carcelaria. Abatido, se apoyó en la pared, y lloró. ¡Esto es una locura!
Oyó pasos fuera de la celda
- ¡Oiga, oiga!
- Ya voy, Tamalo, venía a verte. Te traigo el periódico de hoy. ¡Vaya algarabía que has montado!. Ahí fuera está lleno de periodistas y cámaras de televisión esperando alguna noticia sobre ti. La foto de portada no te favorece.
Pepín se quedó pasmado. Allí estaba él, eso sí, más avejentado y desaliñado, vestido con ropa deportiva. Leyó el artículo con verdadera ansia.
Madrid, 28 de Mayo de 2018
Pepín Tamalo, el asesino del frontenis
Ha sido detenido el jugador de frontenis Pepín Tamalo, que en el transcurso de una trifulca mató a un hombre y envió al hospital a varios. El arma homicida, una raqueta, se encuentra en el depósito del juzgado de 1ª instancia de la capital.Pepín Tamalo, jugador del Club Frontenis La Panda, disputaba ayer Sábado el partido de frontenis decisivo para la permanencia o el descenso de su equipo en tercera categoría, contra el Frontenis Club Madriles. Tras perder el encuentro, Pepín salió del frontón para dirigirse al vestuario. El mismo espectador que durante el partido, y en varias ocasiones, había estado gritándole: “¡Abuelo, que ya estás mayor, retírate!” aprovechó que Tamalo pasaba por su lado para seguir con sus gritos: “Abuela, que ya se veía venir, has arruinado a este club, deja paso a los jóvenes, ya te deberías haber retirado…” A pesar de que Pepín Tamalo hizo caso omiso a las voces, el espectador le siguió increpando. De repente, el jugador giró sobre sí mismo y sin mediar palabra, levantó la raqueta y le dio con ella un fuerte golpe en la cabeza al incitador. Seco, duro, sin contemplaciones. El hombre cayó desplomado. El público, al verlo, se lanzó sobre Pepín quien siguió repartiendo mandobles a diestro y siniestro. El resultado, un muerto y siete heridos.Preguntados sus compañeros de equipo, todos destacan que a pesar de sus prontos y mal carácter en algún momento, nadie esperaba lo ocurrido. Sí que se ponía un poco bravo al no ser alineado pero llevaba en el club muchos años y no querían hacerle de menos. Este año pensaban retirarle y no, no le habían dicho nada pero era bastante posible que alguien le hubiera avisado. Por eso quiso jugar este último partido. No pudimos decirle que no. Nos equivocamos. Esto ya no tiene vuelta atrás. Ya ve el resultado de todo esto: ¡Hemos descendido!
Tras leer la noticia, Pepín quedó abatido. ¡No era posible! ¿Cómo había llegado hasta allí? Años de dedicación a este deporte para acabar así, perdiendo en las últimas categorías contra el Club Madriles…¡Dios mío, qué locura!
-¡Hirónicus, Hirónicus, canalla, ¿donde estás?!
Pepín vio debajo del catre el reflejo que ya conocía de la lámpara maravillosa. Se abalanzó sobre ella y la frotó con ímpetu. Quería salir de allí cuanto antes. El proceso de aparición de Hirónicus ya lo conocemos.
- Hola mi amo, ¿estás satisfecho conmigo?
El amo pensó que si en ese momento hubiera tenido la raqueta asesina en la mano, le hubieran enviado directo al infierno. Tal vez ese fuera el castigo por matar genios de la lámpara maravillosa.
- ¿Pero que has hecho conmigo?
- Lo que tú me pediste, hacerte famoso. Ahora te conoce todo el mundo del frontenis.
Pepín deseó hacer desparecer a Hirónicus pero entonces se quedaría allí para toda la vida, encerrado. Respiró hondo, meditó un ínstante y dijo:
- Por favor, Hirónicus, quiero olvidarme de triunfos, de medallas, de reconocimientos, sólo quiero disfrutar con esto del frontenis que es a fin de cuentas lo que siempre deseé y…dejar alguna huella, aunque sea pequeñita…Esta vez el genio no dudó. De inmediato, sorprendiendo a Pepín, gritó con fuerza:
- ¡Concedido!
Tras el mágico proceso de la niebla, de la pérdida de visión de los alrededores, el marcador y todo eso que ya nos es habitual, Pepín se vio de nuevo en su vestuario, en el que se abrochaba las zapatillas. Estaba sólo. Terminó de atarse la segunda, para evitar lesiones, y abrió la puerta del vestuario que daba acceso al frontón, esperando ver a sus compañeros de partido. Pero le recibió un vocerío de animosos e ilusionados chavales de varias edades
- ¡Venga profe, que hoy llegas tarde! ¿Hoy jugamos partidillos?
Pepín sonrió. Entendió perfectamente lo ocurrido. Con voz atronadora se dirigió a los jóvenes y les dijo:
-¡De partidos nada! Vamos a entrenar en serio. Así que de entrada, dejar las raquetas y a correr. El camino en el frontenis de competición es muy duro. Nos queda mucho camino por andar.
FIN

sábado 28 de noviembre de 2009

Deseos (I)

Habrá que desentumecer un poco los músculos. Así que ahí va, como dice Jesús Movilla, empujemos más allá los límites del frotenis. Espero que os guste.
Tal vez una noche tranquila para contar a vuestros niños...

Deseos

Sentado en el banco del vestuario se inclinó para abrocharse los cordones de las zapatillas. Ya había sufrido un par de esguinces por seguir la moda de llevarlas sin atar y aprendió la lección después de estar dos meses inactivo debido a las lesiones. Hoy volvía a la competición en la segunda categoría del frontenis de su Comunidad.
Tras anudar la primera y al cambiar de pie, le llamó la atención un brillo que venía de debajo del banco, en la esquina del fondo. Se levantó y acercó hasta allí. Vio un objeto metálico que proyectaba el reflejo de la luz blanquecina del vestuario. Lo cogió. Comprobó con sorpresa que tenía la misma forma de las lámparas maravillosas que tantas veces había leído en los cuentos infantiles. No pudo resistir la tentación. La frotó con la mano.
“¿Será posible que…” no acabó de hacerse la pregunta. De repente se apagó la luz del vestuario y una humareda amarillenta y fosforescente inundó toda la habitación. Quedó petrificado. Inmóvil. Más aún cuando entre la neblina empezó a vislumbrar la sombra de un ser orondo y vestido a lo árabe, que le miraba fijamente. Iba desnudo de cintura para arriba.
Nuestro jugador, Pepín Tamalo, asustado, sólo se le ocurrió preguntar con voz trémula:
- ¿Vas a ducharte?
El fantasma o lo que fuera, le miró con sorna.
- ¿Tan mal huelo? – sin esperar respuesta prosiguió – Soy el genio de la lámpara maravillosa del frontón, me llamo Hironicus, vivo aquí, en este vestuario húmedo y feo y puedo concederte tres deseos.
Pepín, aún no repuesto del susto pero con incontenible curiosidad preguntó:
- ¿Puedo pedir cualquier cosa?
- Sólo si está relacionada con el frontenis. Soy un genio de segunda en prácticas, de momento sólo puedo moverme en este deporte amateur y minoritario y mis atribuciones no llegan a más. Para conceder sobre otros asuntos más importantes como el fútbol o el golf, tendré que pasar unos siglos con pequeños poderes. Eres mi primer caso y voy a tratar de complacerte al máximo. Pero sólo en asuntos relacionados con el frontenis. Pide, pide…
Pepín no dudo ni un momento. Por fin obtendría de forma rápida el deseo más ansiado durante toda su vida deportiva. Casi gritando, ilusionado con la expectativa, le dijo al genio:
- ¡Quiero ser el mejor del Mundo en frontenis!
El inexperto Hirónicus, meditó un momento. No mucho, la verdad, pues tampoco quería dejar una imagen de genio dubitativo en su primer interlocutor, que luego las referencias no serían buenas. Sonrió y dijo:
- ¡Concedido!
En ese instante Pepín sintió como toda la neblina que envolvía el vestuario empezó a concentrarse en torno a él. Perdió la visión de su entorno. Tan solo veía como un marcador de luces llamativas iba cambiando de números en orden descendente. 2009, 2008, 2005,…Al principio los números cambiaban con velocidad, casi no podía distinguirlos. Comprendió que era un indicador de tiempo. A la altura de 1980 la cuenta atrás se hizo más lenta. Esperó. De vez en cuando, rondando el 1940, el número permanecía fijo en el marcador un poco más de tiempo, como si alguien estuviera meditando sobre ese año. Pero siguió su inexorable descenso. Hasta que finalmente, en 1916, se paró.
La niebla desapareció de repente y Pepín se encontró en mitad de un destartalado frontón, de dimensiones reducidas, con una antigua raqueta de madera en las manos y viendo que una pelota de tenis venía hacia él. No le dio tiempo a pensar. Su instinto deportivo le hizo golpearla hacia la pared frontal. Le pegó fuerte. Oyó un oh, que debía venir desde las supuestas gradas, y a continuación una ovación cerrada. Otro jugador, que debía ser su compañero, se abalanzó sobre él, dándole un fuerte abrazo.
- Bien, pendejo, que callado te lo tenías. ¿Estás mareado?
Su interlocutor le sujetó con ambas manos la cara. Pepín estaba blanco como la cera. No podía casi hablar.
-¿Dónde estoy?
- Pepín, soy Fernando Torreblanca, estás en mi frontón, en la calle Guadalajara nº 104, aquí en México.
La cara de alelado de Pepín obligó a D. Fernando a seguir hablándole, como si lo hiciera con un extraño.
- ¿No te acuerdas? Hemos quedado a jugar en mi casa, como tenía las manos hinchadas de tanto pegarle a la pelota esa de cuero, que parece una piedra, decidimos jugar con estas raquetas de tenis, aquí en el frontón. Nos hemos apostado unos pesos y hemos vencido….Esto del frontón con la raqueta es muy divertido. Le podemos llamar tenis-frontón.
Pepín que empezó a asumir la situación, miró a D. Fernando y en tono un poco irónico dejó caer:
- ¿Y porqué no frontenis?
D. Fernando sonrió:
- No está mal, acabamos de jugar el primer partido de frontontenis del Mundo. Y hemos ganado. Somos los campeones. Pasaremos a la historia. Me quedo con el Copyright de la palabreja esta.
No quiso escuchar más. Pepín se alejó cabizbajo hacia lo que podía ser el sitio donde tomar una ducha que le aclarara las ideas. Nada más entrar vio en el fondo de la habitación su lámpara maravillosa. La frotó con rabia.

Continuará

martes 24 de noviembre de 2009

Zona oscura (II)

Considero este comentario que me ha enviado Jose Carlos lo suficientemente interesante como para darle lugar destacado, para que se pueda leer con continuidad y tranquilidad y no se pierda. Gracias por tu participación. Para quienes entran de nuevo, esta entrada está ligada al post anterior sobre la zona oscura.
Dos partes en este tema, uno recurrente (aprendizaje, esfuerzo, …) y otro el específico del asunto.En primer lugar que lo que es posible no es algo absoluto y depende de las personas, para punto y seguido decir que tampoco es fijo y que lo posible va creciendo con el entrenamiento y la confianza que te da ver que la probabilidad de éxito va aumentando con la práctica (que si es metódica, tanto mejor). Sobre esto nos diste una lección práctica hace poco que no se si todo el mundo (o más bien uno) se dio por enterado.Aunque parezca mentira, …… ¡¡¡tampoco los grandes jugadores nacieron con una raqueta en la mano y sabiendo jugar al frontenis!!!. También ellos han tenido que pasar y siguen pasando por estas fases de aprendizaje …… ¡y de “repaso”!. Aquí también aplica el famoso dicho del mundo de la música de «Si no practico un día, yo lo notaré. Si no practico dos días, mis críticos lo notarán. Si no practico tres días, todos lo notarán».Bien es verdad que algunos parecen estar predestinados para esto del frontenis por lo poco que les cuesta asimilar y lo fácil que parece cuando ellos lo hacen. En esto del aprendizaje y desarrollo de cualquier habilidad, parece que hay un componente congénito pero, también es igual de cierto (en lo de los porcentajes no entro ya que cualquiera que se diga va a ser mentira), que para que esto cunda (o para que pase a formar parte del ADN del jugador) hay que practicarlo, practicarlo, volver a practicarlo y volver a empezar. Aquí tomo otra cita “prestada”, esta vez de un genio, «Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando» (Picasso).Resumiendo, que si quieres utilizar “un truco nuevo” (por ejemplo utilizar la Zona Oscura) en un partido, más te vale haberlo interiorizado a base de haberlo repetido en cada entrenamiento porque si no es como jugar a la ruleta rusa con el agravante de hay más balas que huecos en el tambor
Aunque no vaya a aportar nada nuevo sobre el tema, “hablemos de la Zona Oscura”, que es más oscura cuanto menor es el nivel técnico de los jugadores, y varias las razones para que siga siéndolo. La primera es que es también la más peligrosa para “jugársela” y la segunda es que, entre jugadores diestros y “principiantes”, es más fácil buscar el tanto en la zona segura (la verde) aprovechando la mayor deficiencia del revés respecto a la derecha y la ayuda de la pared izquierda para incrementar la dificultad.Posiblemente la primera necesidad de utilizar la Zona Oscura se le plantea a un jugador cuando se enfrenta a un zaguero zurdo. Partamos de un hecho objetivo, la mayor parte de los jugadores son diestros por lo que los “principiantes” han tenido poca necesidad y han practicado poco la Zona Oscura. La que es su zona segura de juego y de búsqueda de tanto habitual y sistemática, es en realidad la ZONA DE CONFORT de un zaguero zurdo. Hay es difícil sumarles tantos y pasa a ser una necesidad el comenzar a buscarles su revés.La segunda necesidad se plantea a los jugadores cuando van incrementando (el y sus contrarios) el nivel técnico. Ya el buscar el revés y arrimar la pelota a la pared pasan a ser argumentos de menor peso a la hora de finalizar los tantos. A un jugador con una buena técnica de revés y jugando solo en la mitad de la cancha (le va a ser fácil estar siempre bien posicionado) pasa a ser también una tarea difícil el hacerle tantos. Hace falta “abrir la cancha” para intentar encontrar huecos y debilidades o “mover” a los contrarios para buscar acabar los tantos en otras zonas.El problema es que para “buscar el revés de los zurdos y/o abrir la cancha haciendo daño” al contrario, hay que ajustarla bastante a la raya del ancho con el riesgo de pifiarla.Si esto no resulta fácil hacerlo en tu frontón, ¡qué te contaré cuando vayas a otro!. Que si es más estrecho/ancho, que si es más largo/corto, que si es más rápido/lento, que si las paredes despiden más/menos, que si …….. Todas estas variables hacen que el nivel de confianza baje y se tienda a jugar más en la zona segura. Vamos, que lo tienes que tener muy claro (y requeteentrenado) para jugártela en la Zona Oscura en esas condiciones.Una última consideración y la uno al principio de la entrada (y que no se refiere solo al frontenis), la Zona Oscura es también la zona de las oportunidades y vuelvo a tomar otra frase prestada (no tengo reparos en coger cualquier cosa de cualquier sitio, esto del “cortar y pegar” es anterior a las nuevas tecnologías) «La caída duele, pero más duele no haberlo intentado». Hay que empezar a convertir la Zona Oscura en Zona Crepuscular (¡en la primera acepción, no la tercera!) para terminar “aclarando el panorama”.Bueno, no se si lo que acabo de escribir es una respuesta en un Blog o una epístola, pero el culpable eres tu, Javier (¡yo nunca me la quedo!), por animarme a que escriba. Ya sabes que no tengo medida, que cuando en la escuela explicaron lo de resumir o sintetizar debí de faltar y, sobre todo, que me gusta opinar “largo y tendido” de lo que no entiendo.Saludos para todos menos para uno (¡que todavía “me dura”!).
23 de noviembre de 2009 10:59
Post de Jose Carlos

sábado 21 de noviembre de 2009

La zona oscura


Está claro que los mayores enemigos de nuestro progreso en todos los ámbitos de la vida somos nosotros mismos. Cuántas veces hemos pensado: “Eso es imposible o eso no lo puedo hacer yo…” En muchos casos esta autolimitación corresponde más a la excusa necesaria para no tener que hacer un esfuerzo que a la realidad. Siempre hay cosas que al final son imposibles pero hay que tener la satisfacción de haberlo intentado. Sólo eso te permitirá decir: “Yo no lo puedo hacer”.
Pues lo mismo pasa en el Frontenis. Concretamente el caso de hoy es el juego en la que llamo Zona Oscura. La denomino así por lo inexplorada, por lo poco transitada que es. Al igual que en época de Colón pensaban que en el Oceano Atlántico estaba el fin de la tierra, lo mismo nos pasa en determinada parte del frontón. Vamos a ver si consigo ubicarla: Dividamos el suelo del frontón en dos mitades iguales, una izquierda, la que llega hasta la pared lateral (llamemos zona verde). En el dibujo veréis que la zona oscura estaría en la zona de la derecha y va desde el nº 3 hasta el rebote. Tendremos que empezar a pensar en ella y en los caminos que abre el tenerla más presente en nuestros entrenamientos y consecuentemente en los partidos. Quien se atreva a transitar por ella, tras el esfuerzo añadido que eso supone, seguramente encontrará sensaciones no experimentadas hasta ese momento y comprobará que su límite está más lejos de lo que piensa. Inténtalo.

domingo 15 de noviembre de 2009

Cabeza dura


El otro dia en un partido ocurrió algo que es muy habitual. El marcador estaba igualado (9-7) Cierto es que la pareja visitante era superior, pero aún así, no conseguía adelantarse en el tanteo. El delantero local era quien marcaba el ritmo. Dos o tres aciertos y otros tantos fallos hacían que el partido anduviera un poco desbocado. Pero, dado el valor del tanto doble, el saldo del delantero local tras un análisis frío era de tres tantos a su favor, es decir positivo. Y con mayor valor aún al enfrentarse a rivales difíciles.

Pero algo no funcionaba. El delantero andaba enfurruñado e incluso no entraba a todas las pelotas que debía. Tras un fallo de los locales, el equipo contrario pidio tiempo.

El comentario del delantero local nada más acercarse al técnico fue: ¡Esto no puede ser, yo hago los errores y los aciertos, estoy regalando el partido! No sé que me pasa, no estoy bien,...Su técnico le trató de explicar que sí que estaba funcionando, que estaban por delante en el marcador y que no se preocupara, que se relajara y que continuara presionado desde su posición. Se acabó el tiempo.

Cuando el delantero contrario volvió hacia la pista, le oí hablar sólo recriminándose: "...!Es que no puede ser, es que fallo tantas como meto, así no se puede jugar..."

Y claro, el partido acabó como el rosario de la aurora. Ganaron los de fuera con contundencia. No sirvió de nada la recomendación del técnico, el jugador no hizo ni caso, no se fio de la persona que está fuera y que es capaz de ver con objetividad lo que ocurre dentro de la pista.

Eso sí, por lo menos, despues de la ducha, una hora más tarde, en frío, empezó a reconocer su cabezonería. Pero ya era tarde.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Pensamientos ordenados



El orden de los factores sí altera el producto. La tendencia natural en el frontenis, aún no sé porqué es pegar, mirar y luego, al cabo de media hora, pasar. Me explico:
1.- Le pegamos a la pelota. Y nos plantamos en ese sitio, aunque sea fuera del frontón o pegados al rebote. Ni un centímetro más ni uno menos. (He visto algún caso de quien se pone a hablar con el público)
2.- Desde ahí, nos quedamos mirando – entre admirados y sorprendidos, como si no supiéramos ni lo que hemos hecho – hacia dónde hemos mandado la pelota. (Incluso discutimos con el entrenador o con la raqueta)
3.- Tras la satisfacción del deber cumplido, nos recreamos en el posible sufrimiento del contrario para devolverla. Eso sí, seguimos parados en el mismo sitio. Como mucho se nos escapa un grito dirigido al compañero: "Cubre"
4.- El contrario la devuelve – cosa que nos fastidia y alucina – y seguimos parados, seguramente meditando qué hemos hecho mal en el golpe anterior. Cuando la pelota del contrario pega en el frontis, entonces y sólo entonces entramos en un proceso de meditación: “Si corro algo, ¿llegaré?”,…, Si llego, ¿la devolveré?. En caso de que la respuesta sea afirmativa, entonces y sólo entonces iniciamos una carrera a la desesperada hacia el punto de impacto. Con los problemas que esto plantea y que serán motivo de otro post (tenéis unos días para pensar).
La actuación correcta sería:
1.- Le pego a la pelota. Sé donde va. Intuyo la jugada siguiente y, cómo mínimo, vuelvo a la posición que debo denominar como “casa” y que debo tener fijada según el tipo de juego que practique.
2.- Espero pacientemente en esa posición, incluso cogiendo aire (sentarse sobre la raqueta qeuda feo), a que juegue el contrario, pensando sin prisa en que a la siguiente le voy a volver a mover.
3.- Tras la devolución, entonces corro –seguro que mucho menos que antes - y me adelanto a la posible llegada de la pelota. .
Si se cumplen estos tres pasos, habremos conseguido: Pensar, respirar, marcar el ritmo, correr menos distancia por tanto desgastarnos menos, y llevar de cabeza al contrario que a fin de cuentas es de lo que se trata.
Por tanto: el pegar, mirar y pasar se debe convertir en pegar, pasar y mirar. Nuestro juego y nuestras victorias mejorarán. Es fácil. Sólo necesita un poco de atención.