¡Cuántas veces he oído en frontenis la instrucción: “Sólo tienes que meterla”! Tantas que casi casi deberíamos hacer un lema de ella. Pues no, ya estoy un poco harto de tanta contención. Quiero mates, rodadas, caballos, rincones, abiertas, … Me estoy encontrando un montón de jugadores totalmente bloqueados por esta maldita instrucción.
Me divierte pedir en los entrenamientos que se hagan cosas y ver, tras diez minutos de insistir, que los jugadores no hacen nada. Y sigo insistiendo. Y no hay manera. Diez golpes, cien golpes y ninguno de riesgo. Paro el entrenamiento. Lo vuelvo a pedir. Los jugadores bajan la mirada pero no les ves la intención de practicar “O jogo bonito”, de hacer algo distinto a lo que están habituados.
Cuando me desespero, vuelvo a parar el entrenamiento y pregunto. Nadie contesta. Empiezan con un “Es que…” pero no hay respuesta. Le pido que me insulten, que se metan conmigo, que se rían, que lloren, que hagan lo que sea pero que rompan ese muro mental que tienen en la cabeza.
Al final del entrenamiento, casi a punto de irnos, empiezo a ver que alguien es capaz de tener una idea original en el frontenis, que uno ha decidido hacer caso y ha tomado algún riesgo. Me mira, sonríe y vuelve a intentarlo.
Y un solo comentario unánime de los jugadores: “ Javier, es que…estoy bloqueado, dame tiempo”
Por supuesto se lo voy a dar pero sin dejar de insistir. Porque sé que así han disfrutado más, que han encontrado un camino nuevo para su frontenis y que su ilusión para el siguiente entrenamiento va a ser mayor. De momento, al siguiente día, todos vuelven con ganas.





