Sr. Presidente del Gobierno:
Como bien sabe, cada uno de los anteriores presidentes del gobierno español ha tenido una afición. Unos los bonsais, o el padle, o se han decantado por algún equipo deportivo, véase el incondicional apoyo al Barcelona club de fútbol. Y cada vez que esto ha ocurrido, el mundo periodístico se ha encargado de dar bombo y platillo a dicha actividad. No le quiero contar el auge que tuvieron los arbolitos en España, la cantidad de títulos ganados por el Barsa, o la cantidad de monitores de padle que tuvieron que formar para que todos los políticos afines a ese presidente pudieran aprender a jugar a ese deporte.
Como no le conozco en este momento práctica deportiva alguna, aunque sé que hizo deporte en su momento, le invito a recibir unas clases de frontenis. Podemos poner a su disposición los mejores monitores nacionales. Acudírían a donde usted dijera.
Estoy convencido de que, dadas sus obligaciones, acabaría construyendo un frontón en Moncloa - ¡Qué menos que tener un monumento tan español en la sede del presidente del gobierno!- y disfrutando con la práctica de este deporte tan divertido.
No le voy a hablar de las ventajas de su práctica -que las hay y muchas - pero sí que le destacaré la importancia de poder jugar en grupo, como evento social. Le serviría también para medir sus fuerzas con algunos/as de sus colaboradores bajo el lema "mens sana in corpore sano".
Además, si invitara a jugar a otros presidentes de gobiernos, en los que se juega al squash, raquet ball, etc, (imagínese qué punto de unión con EEUU) estoy convencido que obtendría mejores acuerdos tras los partidillos de confratenización. Podría incluso enfrentarse a algunos raquetistas de élite (tenistas) que suelen volverse locos cuando entran en un frontón.
Sr. Presidente, tiene una buena oportunidad de aprender un deporte sensacional. Y a nosotros nos vendría bien la influencia mediática que ello reportaría. Nos ayudaría a que las TV, las radios, los patrocinadores, la prensa escrita nos miraran un poco. Falta nos hace.
Quedamos por tanto a la espera de su llamada para ponernos a su disposición y comenzar las clases. Puede dirigirse a cualquier federación de pelota o mandandonos aquí un e-mail. Acudiremos en cuanto nos lo solicite.
Suyo afectísimo
Bueno, a ver si conseguimos hacérsela llegar. Igual salta la gallina...