Frontenis en el mundo

Presentación del autor

Javier Ribas ha sido Campeón de España de Frontenis y de Paleta Goma. Fue Seleccionador Nacional Sub-22 de Frontenis. Es coeditor de la Revista Frontenis, autor del libro "Las 10 primeras clases de frontenis", coautor del DVD "El revés en el frontenis" y autor de este blog Hablemos de Frontenis.
En la actualidad es Director Técnico de la sección de Frontenis del Club Valenciano de Natación. Tiene en preparación, junto con Jesús Movilla, el DVD "El saque con pelota preolímpica" de próxima aparición.

REVISTA FRONTECNICS año 2

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viernes, 22 de febrero de 2013

Reduce al miedo

En muchas ocasiones el miedo es irracional. Vas a jugar un partido y no puedes evitar que te entre verdadero terror. Bien porque piensas que el rival es difícil, que ese frontón no te va muy bien, que tu entrenador te va a exigir demasiado o por un cúmulo de circunstancias que no acabas de dominar. El caso es que te tiemblan hasta las ingles. 
En situaciones de pánico,extremas, el cerebro se pone en modo automático. El cerebro da la orden de alimentar más los músculos que el cerebro. Por si hay que salir huyendo. 
El resultado es que no hay manera de coordinar adecuadamente nada, que no nos sale ni una jugada inteligente, que no escuchamos, que sudamos más de la cuenta. En fin un sufrimiento continuo. Y posiblemente un resultado desastroso. 
Una forma de reducir muchísimo ese nivel de estrés es engañar al cerebro con una pequeña acción. Bebe agua. Sí, hazlo. 
Engañando un poco al cerebro, le estás diciendo que la situación no es tan difícil pues eres capaz de alimentarlo con tranquilidad y sin ningún esfuerzo. la respuesta del cerebro es inmediata. Da la orden de relajar todas las defensas que ha puesto en marcha. Te hace volver a la tranquilidad. 
Así que ya sabes, beber agua tiene su doble función: hidratarse y relajarse. 
Y ya que estamos, esto es bueno para cualquier circunstancia: un exámen, una entrevista de trabajo, o cualquier circunstancia que nos altere. 
Para la siguiente hablaremos de otro aspecto importante: cómo sentirse grande en un frontón y que tu contrario lo note. 

Pd.- En marzo (creo que la primera semana) empiezan las previas del campeonatos de España de Preolímpica. Iré dando noticias. Seguro que vamos a disfrutar.  

sábado, 2 de febrero de 2013

Piensa en el saque

El otro día tuve la suerte de volver a jugar. Está claro que cada partido es una vida, una circunstancia, una anécdota. Por tanto de cada uno de ellos se pueden extraer mil conclusiones. Algunas de ellas incluso luego te sirven. 
Tuve un partido extraño, empezar ganando por mucho y no perder de milagro (29-30). Hubo un factor que influyó decisivamente en el mismo. No porque lo diga yo. Sino porque en la ducha, tras el partido, el zaguero contrario se lo dijo a su compañero y luego lo comentamos. Le dijo: "No puedes hacer todos los saques iguales, yo he ido de cabeza por culpa de los saques". 
En efecto, eso lo trabajé durante todo el partido. No tengo potencia pero intento variarlos mucho. No siempre para hacer el tanto sino para que los contrarios tengan una presión añadida. Y funciona. 
No se puede hacer un saque sin mirar previamente la posición de los contrarios. Hay quien siempre repite el mismo independientemente de las circunstancias. Y la variedad posible de saques es enorme. Así a bote pronto puedo contar siete u ocho. Esto permite empezar el tanto marcando el terreno. Apretando. Haciendo que el contrario esté incómodo. 
En este caso, mi delantero contrario no me probó en ningún momento. Juego delante. Pero sus 29 saques fueron siempre al mismo sitio. Mi compañero no sufrió nada más que en dos o tres. Estuvo tranquilo. Y yo más aún. No me vino a mí la pelota en  ninguna ocasión Tal vez ese detalle fuera el que nos ayudó a ganar. 
Esto no es una anécdota ya me ha ocurrido en varias ocasiones. Eso sí, los saques, como los demás golpes, por supuesto, se entrenan. No hay inspiración divina. 

domingo, 6 de enero de 2013

Cabezonadas


La serie se suele repetir con mucha frecuencia. Hasta el tanto 10, el delantero ha conseguido meter tres buenas dobles paredes. Perfecto. El delantero contrario ni se ha enterado. Eso sí, llega el cuarto
intento: el delantero contrario llega y la pasa. Esto puede ocurrir un par de veces. Entonces, cambiamos la intención. “Como me la ha pasado dos veces, ahora verás,…” y decide apurar más ese remate a doble pared. Entonces se encadenan tres fallos seguidos…, de quien hace los mates. Vienen los temblores de manos, la igualdad en el partido, estamos más cerca del final y se puede perder, en fin empieza todo el batiburrillo mental que suele aparecer en estas ocasiones. Y por tanto, más fallos.
Este jugador será capaz de tirarse de cabeza contra un muro sin darse cuenta de por dónde le ha venido el error. ¡Caray, fíjate que tu contrario se ha puesto más a la derecha! ¡Que está ahí, esperándote! ¡Y que además, te va a rematar haciéndote daño!
¿Qué le ha ocurrido? Pues que no se ha leído este blog y no recuerda que dijimos hace mucho tiempo que para realizar un mate se tienen que dar dos condiciones indispensables: la primera que estés en buena posición para ejecutarlo y la segunda,…., ¡Que el contrario no esté en el sitio a donde tiras la pelota!
Os prometo que esto, que parece bastante sensato, suele ser obviado por muchos jugadores. ¡Caray si se te ha puesto en la doble, tírale algún rincón o crúzale la pelotita! Así le sacas nuevamente de su sitio.
Eso sí, siempre que estés en buena posición. Ah, y que sepas cómo hacerlo,...

domingo, 25 de noviembre de 2012

Jugar al aire en frontenis


Veamos si soy capaz de explicar para qué sirve la técnica.  Imaginad la posición de un delantero.  Es agresivo, le gusta entrar al aire y dominar el partido. Se coloca en el cuatro. Desde ahí, confiando en sus piernas, puede llegar a los mates.  Este delantero es físicamente muy potente.
Te imaginas que va a ser un muro y que para pasarlo tendrás que forzar o apretar mucho. Y en efecto, al principio, confirma esas expectativas. Juega al aire y aprieta la pelota.  Hasta que,…, te das cuenta que sólo entra cuando  la pelota le viene para pegarle con un revés medio, es decir, el revés más normal con el que se golpea a la pelota a la altura del hombro.  Y cuando la pelota le viene alta, no entra,  y si le pones  la bola  a la altura de las rodillas, tampoco, aunque está en posición perfecta para ejecutar este golpe, y menos aún si tiene que golpear a la altura de los tobillos.  Vamos, ese delantero que le pasan las pelotas muy cerca pero que de cada cinco entra a una.  ¿Qué ocurre entonces? Pues muy fácil, en esa posición un poco retrasada, si no entra, lo único que hace es molestar. Así de claro. Ni cubre delante, ni ayuda detrás.  Y lo que es peor, no lo ve. No se da cuenta de la que está organizando porque de vez en cuando consigue pegar muy fuerte a alguna pelota.
Esa falta de recursos – conocimiento y uso del revés alto, revés bajo, revés medio y revés swing – hace que un partido a priori fácil para él, se le complique e incluso llegue a perderlo.
No me cansaré de decir que hay que intentar dominar estos cuatro golpeos básicos. El frontenis necesita que sus jugadores trabajen para tener estos recursos en alturas distintas , sea cual sea su nivel de competición.  Pueden aprenderlo, …, si quieren. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Intención y atención


Ya sé que la emoción de la competición nubla muchas intenciones. Me explico. Entramos en el calentamiento prepartido en el frontón y ya estamos nerviosos.  Nos centramos en los pensamientos típicos: ¡No puedo perder! ¡Caray me ha tocado contra el más difícil! ¡No voy a fallar ninguna!... y así infinidad de ideas de este estilo que nos hacen perder un tiempo precioso antes de empezar a jugar.
Cambiar esto tal vez ayude a mejorar resultados. Os propongo lo siguiente: Calentar bien antes de entrar en el frontón. A ser posible estar ya sudados. Cuando empecéis el tiempo de calentamiento con peloteo en el frontón, dedicaros a probar a vuestro contrario. Una pelotita que le tiras dos o tres metros lejos para ver cómo corre, por un lado, por otro, observa su situación inicial en el frontón, tírale un par de dobles para que vea que no puede colocarse donde él quiera,  mira a ver cómo funciona su revés, estudia sus movimientos porque si juegas fuera de casa eso te va a dar ciertas claves de las características del frontón, intenta averiguar por sus gestos quien de la pareja contraria es el dominante, mira a ver qué golpes evita etc,etc,etc.
Te quedan un par de minutos. Habla con tu compañero, confirma o varía la estrategia que habéis planteado y empieza  con la confianza que da el saber lo que tienes que hacer. Además, te habrás olvidado de esos pensamientos típicos bloqueantes! ¿Te parece poco?

Pd.- Por cierto, ¡cuanto me divierte competir de vez en cuando!

jueves, 1 de noviembre de 2012

¡Sácalo de su zona cómoda!


La orden suele ser...¡quita a ese delantero de en medio! Ocurre cuando el delantero contrario nos está volviendo locos. Hace mates, entra al aire, y dirige el ritmo del partido.
La contestación que solemos dar es tirar la pelota muy hacia arriba o mucho más fuerte y lo que suele ocurrir es que empezamos a fallar por todas partes. Además, con la tensión del partido y el intento de superarle, nos esforzamos más de lo que toca, nos salimos de nuestro juego y la fastidiamos. 
Si analizas esta situación suele ocurrir que el delantero contrario ha encontrado su sitio. Está cómodo. ¿Cómo salir de esta?
Es relativamente fácil. Haz que el delantero contrario juegue tan sólo entre medio metro o un metro más atrás. Con esto suele ser suficiente.
Si somos capaces de asimilar esta orden, no hace falta pegarle a la pelota mucho más fuerte o muchísimo más alta. Sólo un poco. Y ese poco sí que puede ser asimilado por nuestro juego habitual.
Cuando se hace esto, el delantero contrario pierde su sitio, ya no mata igual que antes e incluso aunque participa lo mismo suele fallar algo más. Y él solo se quita de en medio. Ocurre en un porcentaje
elevado de casos e incluso entre los grandes.
Esta instrucción sencilla y asimilable por el zaguero suele dar un buen resultado. No consiste en quitar de en medio al delantero contrario sino en retrasarlo un poquito. Sácalo de su zona de comodidad. Piénsalo.

domingo, 21 de octubre de 2012

El mejor jugador de frontenis

Esta pregunta surge muchas veces en cualquier conversación de frontenis que se precie. Entonces empiezan los nombres y las características: Fulanito tiene el mejor revés, Nosequién se las juega todas de maravilla, Menganita, es capaz de estar dos horas pasando bola,... y  así hasta el infinito. ¡Benditas horas de conversación de frontenis!
Pero, ya sabéis que me gusta dar una vuelta de tuerca más, aportar otro punto de vista. ¿Qué jugador o mejor dicho, qué características hacen que alguien sea el mejor jugador o esté considerado entre los grandes? Para mí, lo tengo claro y comprobado, es aquel que es capaz de hacer bueno a su compañero. Ese delantero que es capaz de evitarle a su zaguero los golpes difíciles, o el zaguero que coloca perfectamente en el frontón a su delantero y hace que éste dé en el partido el 120% de su rendimiento habitual. 
Y suele ocurrir que cuando ese compañero cambia de pareja, su rendimiento baja. Inexplicablemente, tras un gran partido anterior, en el siguiente, al cambiarle de compañero, hace un montón de pifias. 
Conozco varios de estos jugadores. Y no son necesariamente nuestros grandes ídolos. Son jugadores que en su nivel, en su categoría, llevan a su compañero al triunfo o mejor dicho - porque no todo hay que medirlo por la victoria - llevan a su compañero a la excelencia. ¡Y los hay!
¿Y cómo detectarlos? Yo tengo algún método para esto pero... ¿cómo los detectáis vosotros? ¿Cómo sabéis quien dirige la orquesta en la pareja?